Tensión en Golfo Pérsico y esfuerzos para su paliación

(VOVWORLD) - El Golfo Pérsico está enfrentando la mayor crisis de su historia. En unos pocos días, varios países árabes decidieron cortar las relaciones diplomáticas con Qatar por  supuestas ayudas de política, comunicación y finanzas prestadas a grupos terroristas. Este hecho ha sumido a la región en nuevas incertidumbres.
Tensión en Golfo Pérsico y esfuerzos para su paliación - ảnh 1 (Foto: Reuters)

Hasta ahora, un total de 9 países han anunciado la interrupción de nexos diplomáticos con Doha, incluyendo a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Egipto, Yemen, el gobierno reconocido internacionalmente del este de Libia, las Maldivas, Mauritania y la Unión de las Comoras. Estos estados también anunciaron la expulsión de cataríes de sus territorios y el cierre de todos los espacios aéreos y marítimos para evitar la entrada de esos ciudadanos. Especialmente, Arabia Saudita anunció el cierre de sus puertos fronterizos con Qatar, una medida que supone la cancelación de la mayor vía de transporte de alimentos a ese país. Se trata de la primera vez en la historia que los países árabes de Oriente Medio rompen sus lazos con uno de ellos y la causa de este es que, según acusaciones de Riad y Abu Dabi, Doha apoya al terrorismo.

Las causas de la división

A más de una semana desde su estallido, la tensión en el Golfo Pérsico todavía no tiene señales de reducción. Entretanto, Irán, aliado de Qatar, envió este 11 de junio dos flotillas de buques de guerra a Omán, país fronterizo con Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Yemen. Con anterioridad, mandó cinco aviones cargados de alimentos al aeropuerto de Doha y declaró que planea suministrar 100 toneladas de frutas frescas y legumbres todos los días a esta nación dependiente de las importaciones.

De acuerdo con analistas, esta crisis se originó tras muchos conflictos en el pasado entre las naciones de la región. Por eso, el aislamiento de Qatar por su apoyo al terrorismo es solo una excusa para castigar sus políticas exteriores independientes, sus vínculos cercanos con Irán y su punto de vista hacia los Hermanos Musulmanes. Las discordias se han profundizado aún más tras la campaña de la Primavera Árabe con manifestaciones masivas que estallaron en 2011, cuando Doha mantuvo su posición neutral mientras Arabia Saudita, Egipto y Emiratos Árabes Unidos la rechazaron. Particularmente, Abu Dabi valoró la postura catarí como contraria a la aspiración de otras naciones regionales, quienes consideraron los Hermanos Musulmanes como una amenaza para el sistema político popular de la zona. Mientras, la lucha por el poder de los recursos petroleros también es otra causa de esta situación.

Los esfuerzos de alivio

Ante esta situación tan compleja, la comunidad internacional está realizando muchos esfuerzos para mitigarla, concentrándose en llamar a las partes involucradas a la calma y la participación en los diálogos. Estados Unidos pidió a los países árabes aliviar sus bloqueos contra Qatar, destacando que esta crisis diplomática causaría consecuencias negativas en la lucha contra el autodenominado Estado Islámico de la coalición antiterrorista encabezada por Washington. Por su parte, Turquía anunció que hará todo lo posible para resolver pacíficamente esta tensión y reiteró la necesidad de las conversaciones en cualquier contexto. Su presidente, Recep Tayyip Erdogan, afirmó seguir apoyando a Doha, solicitó el levantamiento de las sanciones en su contra y urgió a Arabia Saudita a fortalecer su papel en la promoción de las buenas relaciones en la región. Compartiendo esta opinión, China afirmó estar de acuerdo con que las naciones involucradas se contengan  y pronto tomen acciones adecuadas para reducir las discrepancias.

Al mismo tiempo, el jeque Sabah Ahmed al Sabah, emir de Kuwait, uno de los mediadores en la crisis del Golfo Pérsico, realizó visitas a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar para buscar soluciones diplomáticas. A su vez, Doha alabó este esfuerzo y anunció su disposición a los diálogos abiertos y sinceros para resolver la situación. De hecho, esta crisis representa desventajas tanto para la región como para los países en ella, y por esta razón, muchos expertos expresaron su confianza en que este momento de dificultad pronto desparezca gracias a los canales diplomáticos.

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