En el patio de una pequeña casa de la urbanización Ecopark, en la comuna de Phung Cong, provincia norteña de Hung Yen, se acumulan haces de fibra de platanera de un blanco impecable y coloridas láminas de papel artesanal elaboradas a partir de esta planta. Allí se encuentra “Cham Xuong”, un taller creativo donde un grupo de jóvenes impulsa el llamado “arte verde” con el propósito de dar una nueva vida a los subproductos agrícolas de Vietnam y acercar el valor de la artesanía tradicional al mundo contemporáneo.

Durante años, los integrantes del taller “Cham Xuong” han investigado diversos materiales naturales procedentes de aldeas artesanales tradicionales. Entre ellos, la fibra de platanera se ha convertido en su principal materia prima debido a su gran resistencia, su ligereza, su capacidad natural para resistir la humedad y el moho, así como a su reducido impacto ambiental. Se trata de un recurso abundante en numerosas regiones de Vietnam, pero su uso en el ámbito de la artesanía artística todavía es novedoso.

Tran Thu Trang, fundadora del taller, explicó: “El pseudotallo de la platanera constituye la mayor parte de la planta y, después de cada cosecha, se convierte en un subproducto agrícola de escaso valor. Como diseñadora dedicada al desarrollo de productos, me pregunté qué posibilidades ofrecía este material. A partir de esa inquietud, investigué distintas técnicas para transformarlo en obras de arte y convertir un residuo agrícola en un producto con un valor mucho mayor”.

Uno de los proyectos más representativos del taller es “Sen Soi Sinh” (Loto renacido de la fibra), una colección que utiliza la fibra de platanera para crear arreglos florales, cuadros inspirados en estanques de loto, pantallas de lámparas con forma de hojas de loto y otras piezas decorativas.

Si la flor de loto que emerge del barro simboliza la fortaleza y la resiliencia del pueblo vietnamita, el loto elaborado con fibra de platanera representa el renacimiento de materiales que antes se consideraban desechos. Actualmente, estas obras decoran viviendas, hoteles y restaurantes.

Tran Thu Trang señaló al respecto: “Al principio trabajamos exclusivamente con materiales procedentes de la agricultura vietnamita. Los pétalos están elaborados con fibra de platanera; los receptáculos florales, una vez terminada la floración, se secan al sol y al aire libre para luego ser tratados con agua de cal y evitar la aparición de moho. Las hojas se confeccionan con papeles artesanales tradicionales, como el papel do, el papel de bambú o el papel de platanera. Este último destaca por su resistencia excepcional, su gran durabilidad y una textura muy característica”.

Gracias a la habilidad de sus artesanos, la fibra de platanera cobra una nueva vida al transformarse en delicadas flores de loto que evocan la identidad cultural vietnamita. Al conservar el color y la textura originales de los materiales naturales, las piezas ofrecen una estética sobria y elegante, además de ser resistentes al polvo, la humedad y el paso del tiempo. Por ello, los creadores prefieren preservar la belleza intrínseca del material en lugar de intervenir en exceso.

Cada obra narra el recorrido de una materia prima que pasa de ser un simple desecho agrícola a convertirse en una pieza artística. Además de la fibra de platanera, este taller emplea papel artesanal elaborado con fibras vegetales y otros materiales reciclados para crear objetos decorativos y artesanías de estilo sencillo, en armonía con la naturaleza. El local también organiza mini talleres creativos, ferias artesanales y exposiciones, ofreciendo al público la oportunidad de descubrir el valor del reciclaje, la reutilización de materiales y el consumo responsable.

Bui Thanh Hue, responsable de comunicación del proyecto, afirmó: “Nuestro espacio combina un taller de creación con una tienda, por lo que está abierto a cualquier persona interesada en el arte. Cada mes organizamos mercados artesanales y mini talleres. Además, todos nuestros productos cuentan con información bilingüe para los visitantes extranjeros. Hemos observado que muchos turistas prefieren adquirir una sola flor de loto en lugar de un arreglo completo, por lo que próximamente lanzaremos artículos de pequeño formato, como pulseras y otros objetos decorativos elaborados con flores de loto y fibra de platanera”.

La iniciativa no solo contribuye a aprovechar grandes volúmenes de subproductos agrícolas, sino que también genera empleo para cientos de agricultores, cooperativas y trabajadores de las zonas proveedoras de materias primas. Sus creaciones gozan hoy de una excelente acogida entre los consumidores.

Una clienta compartió: “La flor de loto es uno de los símbolos más representativos de Vietnam. Elaborarla con materiales naturales transmite una sensación de serenidad y cercanía. Aunque reproduce fielmente la forma de una flor real, la fibra vegetal le confiere una belleza propia y una notable durabilidad”.

Otra clienta expresó: “Me sorprendió descubrir que los cuadros y arreglos florales del taller están elaborados a partir del pseudotallo de la platanera. La manera en que estos jóvenes transforman materiales tan sencillos en obras de arte resulta realmente innovadora y muestra la esencia cultural del pueblo vietnamita”.

Bajo el lema “Del arte verde a los corazones verdes”, los jóvenes del taller “Cham Xuong” inspiran a numerosas personas a vivir en armonía con la naturaleza y a valorar los recursos que esta ofrece. Su mensaje es claro: la protección del medio ambiente comienza con pequeños gestos cotidianos, desde reutilizar materiales hasta apreciar el trabajo artesanal y el valor de una producción sostenible.