Familias vietnamitas preservan la identidad cultural en la República Checa

(VOVWORLD) - La República Checa es un país donde residen numerosas familias prosperas de Vietnam, las cuales preservan la identidad nacional y mantienen buenos vínculos con el país natal. Especialmente en la ciudad de Sokolov, hay una casa donde conviven diferentes generaciones de vietnamitas bajo un techo común y conservan los valores tradicionales de la patria. 

Le Van Thuy, nativo de la provincia norvietnamita de Hai Duong se asentó en la República Checa en 1995. Su laboriosidad le ha ayudado a llevar una vida cómoda por lo que puede financiar a sus padres y traer a otros familiares al territorio europeo para desarrollar la economía. Después de superar muchos altibajos, Thuy está orgulloso de su hogar en los esfuerzos que realiza para preservar las costumbres arraigadas y la cultura vietnamita.

Familias vietnamitas preservan la identidad cultural en la República Checa - ảnh 1 Aunque viven lejos de Vietnam, los padres del señor Thuy no olvidan de enseñar a las generaciones posteriores sobre los valores tradicionales del país natal

La convivencia de diferentes generaciones en una misma vivienda es siempre una labor difícil ya que suele ocurrir diferencias entre los miembros en la vida cotidiana. Sin embargo, durante más de 20 años en el territorio checo, casi ninguna de las discusiones ha podido deteriorar sus relaciones familiares. Esto se debe a la solución inmediata de las riñas para garantizar la unidad y la confianza mutua. Para ello, lo más importante radica en el respeto y el cariño entre todos, considerados como la base para solucionar las diferencias, reveló Thuy, al mismo tiempo señaló: “Cada familia vietnamita tiene su propio asunto. En mi casa cohabitan diferentes generaciones, por lo tanto, resulta difícil evitar los desacuerdos en la vida cotidiana. Sin embargo, pese a las desavenencias, todos los miembros son conscientes del respeto reciproco para remediar el problema y mantener la unidad”.

Similar a otros vietnamitas en el extranjero, Thuy y sus seres queridos tienen que trabajar diariamente desde la mañana hasta la noche. Los abuelos se han convertido en un sostén moral para sus hijos. Todos los días, sin importar la condición meteorológica, los ancianos acompañan a sus nietos a la escuela y les recogen después de clase, además de darles de comer, enseñarles la lengua materna y contarles legendas.

Habitualmente en una vivienda que residen diferentes generaciones, las relaciones entre la suegra y la nuera suelen ser foco de conflicto. Sin embargo, este problema casi nunca ocurre en la familia de Thuy. Según su esposa Ha Thi Thanh Tram, la madre de su marido está dispuesta a ayudarle cuando sea necesario. “Considero siempre a mis suegros como mis padres. Mi madre vive lejos, por lo tanto, ella no puede ayudarme. Así que la madre de mi esposo cuida a mis hijos y me apoya en las tareas del hogar. No puedo creer que ella sea mi suegra”.

Aunque están ocupados, la pareja presta atención especial a la educación de sus niños en el mantenimiento de los vínculos con el país natal. Después del trabajo, enseñan a sus hijos el idioma vietnamita y les despejan las dudas sobre su nación de origen.

Familias vietnamitas preservan la identidad cultural en la República Checa - ảnh 2 Reunión de 4 generaciones de la familia del señor Thuy

En cuanto al secreto para llevar una vida feliz en una familia de diferentes generaciones, la madre del señor Thuy, Pham Thi Cuc, de 75 años de edad dijo que los adultos mayores juegan un papel trascendental en el hogar. “En mi opinión, para mantener la felicidad familiar, debo ser un ejemplo para que los descendientes me sigan. Debo enseñarles a estudiar y aprender las reglas en el trato social, además de preservar los rasgos arraigados de Vietnam”.

Lejos de la patria para disfrutar una vida tranquila y ayudar a los descendientes, Le Van Vuong, padre del señor Thuy siempre les inculca el amor por su tierra natal. “Cada par de meses regreso a Vietnam porque es mi lugar de nacimiento y donde han vivido muchas generaciones de mi linaje. Nada es más valioso que el retorno a la tierra natal para impregnarme del cariño de la amistad y la vecindad del poblado”.

La familia del señor Thuy es un modelo de la comunidad vietnamita en la República Checa. En medio de las dificultades que acaecen en una tierra ajena, además de contribuir al desarrollo de la comunidad de residencia, los vietnamitas no escatiman esfuerzos abnegados para nutrir los valores tradicionales de la cultura nacional para educar a las generaciones posteriores. 

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