Guayaquil, una de las ciudades más pobladas de Ecuador, ha sido blanco de una ola de violencia y delitos como asaltos, casos de asesinatos por encargo (sicariato) y enfrentamientos a tiros entre bandas de delincuentes.
Ecuador, además, soporta una crisis en sus prisiones por la disputa de grupos armados por el control de las cárceles, que dejó más de 400 reclusos asesinados en los últimos dos años.
