Rasgos particulares de boda Pu Peo

(VOVworld) – Aunque viven en una comunidad de 22 etnias en la provincia Ha Giang, los nativos de la etnia Pu Peo mantienen sus propias costumbres, hábitos y rasgos culturales, entre los que destacan, la ceremonia de pedir la mano y el casamiento.

Desde la antigüedad, los jóvenes de este grupo étnico han tenido la libertad de buscar novias, de amar y de construir su felicidad. Quizás por esto, el protocolo a seguir desde el momento en que ambas familias discuten la celebración de la boda hasta el día en que la nuera regresa a la casa de su esposo, sean simple, pero no menos solemne, llevando características particulares de su etnia.

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El casamiento incluye cuatro pasos. Primero, cuando la pareja se enamora y quiere contraer matrimonio, la familia del joven pide a un una persona cuya afición es concertar bodas (casamentero), ir a la casa de la novia para plantear el matrimonio. El casamentero debe llevar un paquete de arroz glutinoso cocido a vapor, una botella de aguardiente y algo de dinero, todo envuelto en papel rojo. Luu San Van, integrante del Grupo de recopiladores e investigadores de las etnias de Ha Giang, dejó saber: “Al llegar a la casa de la novia, el casamentero expresa el deseo de la familia del joven de casar a su hijo con la muchacha. Si su petición es aceptada, la familia de la novia recibe el paquete de arroz, el dinero y bebe el aguardiente traído por él. Si no está de acuerdo, le devolverá las ofrendas.”

Cuando la petición ha sido respondida, el padrino informa a la familia del joven para preparar las ofrendas. Seguidamente, la familia del novio y el casamentero llevan dos botellas de licor, el arroz glutinoso,  un pollo y dos metros de tela roja a la casa de la novia para conversar y pedirle la mano. Además, la familia del joven puede regalar a la novia una pulsera y un anillo como objetos de confianza de amor.

El tercer paso es el más importante, ya que tras cumplir este protocolo la pareja es reconocida oficialmente como matrimonio e integrante de la familia. Luu San Van, continuó: “Ese día, el casamentero lleva a la familia de la joven tres paquetes de arroz glutinoso colocados en una cesta sobre una costilla de cerdo, dos botellas de aguardiente, dos pollos, dos escudillas, un collar de abalorios y una tela roja. El collar de cuentecillas tiene el mismo largo que la mesa de la casa de la joven y la tela roja debe cubrir toda la mesa. Después, ambas familias acuerdan el día de la celebración de las nupcias.”

En la boda, la nuera, el yerno y sus familiares se visten con los trajes tradicionales de la etnia, cuya confección ha sido realizada por la madre y las  hermanas mayores de la novia antes del casamiento. La señora Trang Thi Mai de la etnia Pu Peo, reveló: “Cuando mis hijas van a la casa de sus esposos les regalamos a cada una el vestido más bonito para que la joven generación conserve los colores culturales de nuestra etnia. Si no llevan ese traje, la gente no sabe a qué etnia pertenecen mis hijas.”

El día en que se efectúa la ceremonia matrimonial, la cantidad de miembros de la delegación de la familia del joven es un número impar para que la representación sea un número par después de recibir a la novia.

Las ofrendas incluyen una cesta de arroz glutinoso sobre la cual se pone una costilla de cerdo, cuatro botellas de aguardiente y dos pollos para ofrecer a los antepasados de la nuera. Todos son envueltos en papel rojo y puestos en una mesa. Después, ambas familias designan a sus representantes a intercambiar cantos y brindar vino y té a los presentes.

El matrimonio dura un día en la casa de  la novia. Por la mañana del día siguiente una amiga la lleva a la espalda a salir de la residencia para regresar a la casa de su esposo. En la morada del joven, la pareja efectúa el acto de culto para que los ancestros la reconozcan oficialmente como miembro de la familia.

Luu San Van reveló que desde el momento en que fue acogida por la familia de su esposo, al volver a su vieja casa, la nuera es considerada como visitante y no como hija de sus padres. “Tres días después de la boda, si la casa de la nuera está cerca, la familia de su esposo la lleva a visitar y probar la comida de reencuentro. Si la casa está lejos, siete días después de las nupcias se hace lo mismo y la nuera descansa una noche en la casa de sus padres. Los Pu Peo tienen la concepción especial de que tras su casamiento, al volver a su vieja vivienda, no se permite a la hija limpiar la casa, lavar tazas ni subir a la guardilla.”

En la ceremonia nupcial, los Pu Peo tienen sus propias costumbres y las familias deben obedecerlas. Por ejemplo, si un joven de este linaje se casa con una muchacha de otra casta, entonces los jóvenes de la segunda estirpe nunca podrán contraer matrimonio con las muchachas de la primera familia. Para los Pu Peo, al regresar a la casa de su esposo, la mujer debe llevar el apellido de él en sustitución del apellido de sus padres.

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