El representante del organismo hizo estas declaraciones durante la presentación de la edición de septiembre de 2026 de la publicación Perspectivas del Desarrollo Asiático (ADO), tras conocerse los resultados favorables registrados por el país en el primer semestre del año.

El Producto Interno Bruto (PIB) de Vietnam aumentó un 8,2 % en los seis primeros meses de 2026. La evolución fue generalizada y estuvo respaldada por la actividad manufacturera, el dinamismo del consumo interno, la continuidad de la inversión extranjera directa y las medidas de apoyo adoptadas por las autoridades.

Shantanu Chakraborty dijo lo siguiente: “Vietnam entró en 2026 con un impulso de crecimiento muy fuerte y mantuvo un sólido desempeño durante el primer semestre del año, pese a un entorno mundial más incierto. El Banco Asiático de Desarrollo ha elevado su previsión de crecimiento para Vietnam al 7,8 % en 2026, frente al 7,2 % previsto en nuestra actualización de julio. Para 2027, esperamos una ligera moderación, hasta el 7,6 %, una cifra superior a nuestra previsión anterior del 7 %. Se trata, en cualquier caso, de un ritmo de crecimiento muy sólido y, por supuesto, de uno de los más elevados del Sudeste Asiático”.

Con esta revisión, Vietnam se sitúa por encima de Indonesia, para la que el BAD prevé un crecimiento del 5,2 %, así como de Malasia, con un 4,9 %, y Filipinas, con un 3,3 %. Para las economías en desarrollo del Sudeste Asiático, el organismo estima una expansión media del 4,7 % en 2026. La cifra correspondiente a Vietnam supera así en 3,1 puntos porcentuales la media regional.

Al referirse a las perspectivas del país, Bui Minh Giap, economista jefe del BAD en Vietnam, identificó la inversión y la producción como los dos principales pilares de la actividad en los próximos meses.

“En primer lugar, los flujos de inversión extranjera directa mantienen un fuerte dinamismo, especialmente en la industria manufacturera. Esta evolución confirma el papel de Vietnam como un destino importante dentro de las cadenas de producción de la región. En segundo lugar, destaca el impulso de la producción. El índice de gestores de compras (PMI) se ha mantenido por encima de los 50 puntos durante los últimos 14 meses. Este dato refleja la expansión sostenida del sector manufacturero y favorece, a su vez, las exportaciones, la logística, el transporte y otros servicios relacionados”, señaló.

El BAD considera que la continuidad de las reformas será determinante para elevar la productividad, reforzar las capacidades internas y acercar al país a su objetivo de alcanzar la condición de economía de renta alta en los próximos años.