Los contendientes luchan en un campo de barro de unos 200 metros cuadrados. En cada extremo se excava un hueco de 50 centímetros de diámetro y 80 centímetros de profundidad.
Durante la madrugada, los pobladores locales rellenan el campo con agua para mojar el lodo.
Dos organizadores revisan el trabajo para asegurar el éxito y la seguridad del evento.
Antes del partido, se efectúa un ritual ante el templo de los genios Tam Giang, en el cual los participantes comen y beben licores para animarse.
La bola para la competición es de madera, muy antigua, de unos 20 kilogramos y 40 centímetros de diámetro. Permanece guardada en una habitación en el templo de la aldea y solo se saca para esta ocasión.
Después de la ceremonia, se realiza una demostración de lucha.
Cada partido cuenta con 8 miembros. Su tarea es llevar la bola al hueco de su rival.
Tiempo de descanso.
La bola está cubierta de barro resbaladizo, lo que hace difícil sostenerla.
Cuando el esférico cae en el suelo, todos los participantes tienen que levantarlo antes de empezar una nueva ronda.
Según la tradición, la batalla tiene lugar solo por la tarde, a pesar de que la temperatura puede alcanzar los 39 grados centígrados.
El evento atrae a muchos periodistas y fotógrafos de todo el país.