Esta decisión fue tomada la víspera por el ministro de Transporte de Kazajstán y jefe del Comité de Investigación de Accidentes de Aviación, Marat Karabayev, y se basó en el Convenio de Chicago, que ese país ratificó en 1992, y en consultas con las autoridades de aviación de Azerbaiyán y Rusia.
Brasil es el país que produce el Embraer, el avión accidentado de Azerbaijan Airlines en el que murieron 38 personas.
Mientras tanto, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) pidió una investigación objetiva y transparente sobre esta tragedia y recordó la necesidad de publicar un informe provisional en un plazo de 30 días desde el momento del accidente, de conformidad con compromisos internacionales estipulados en el Convenio de Chicago.
