Basada en el principio de “beneficios para todos, bienestar para todos”, la Declaración subraya que los avances de la IA deben distribuirse de forma equitativa, sin dejar atrás a ningún país ni grupo social. Los firmantes se comprometieron a reforzar la coordinación de políticas y las acciones concretas para materializar esta visión común, en un contexto de rápido desarrollo e impacto transversal de la IA.

El documento reafirma además tres objetivos centrales de la cumbre que incluye Personas, Planeta y Progreso, situando al ser humano en el centro del desarrollo de la IA. La comunidad internacional se comprometió a garantizar que esta tecnología contribuya al desarrollo sostenible y a la innovación de largo plazo.

Asimismo, la Declaración insta a intensificar la cooperación internacional sobre la base de siete pilares, entre ellos el desarrollo de recursos humanos en IA, la ampliación del acceso y la inclusión social, la fiabilidad de los sistemas, la eficiencia energética, la aplicación científica, la democratización de los recursos y el aprovechamiento de la IA para el crecimiento económico y el beneficio social. Esto se considera una base orientadora para la gobernanza global de la inteligencia artificial en la próxima etapa.