El mandatario reiteró que Cuba no busca la confrontación con Estados Unidos, sino que aspira a construir una relación de buena vecindad y a promover la cooperación en ámbitos como la salud, la inversión, la ciencia y la migración.

Asimismo, indicó que Cuba ha redoblado esfuerzos para iniciar este diálogo, aunque advirtió que se trata de un proceso a largo plazo que debe desarrollarse conforme a una agenda previamente acordada. Reafirmó también que La Habana está dispuesta a dialogar sobre la base del respeto mutuo y la igualdad soberana.

Por otra parte, el dirigente destacó que la construcción del socialismo sigue siendo un principio fundamental, precisando que las actuales reformas económicas no implican un retorno al capitalismo. En este sentido, Cuba impulsa una estrategia de descentralización y mayor autonomía empresarial como vía para reactivar una economía que atraviesa dificultades, según señaló.