Los anunciados cambios permitirán a los empresarios no estatales abrir y acceder por internet a cuentas bancarias estadounidenses para sus negocios, e incluyen además la posibilidad de expandir los servicios basados en internet y ampliar la capacidad de las empresas privadas para utilizar determinadas transacciones financieras.
Tales medidas forman parte del compromiso largamente postergado de la administración del presidente Joe Biden y las mismas no se aplicarán a los miembros del Gobierno cubano, ni a los oficiales de las fuerzas armadas del país caribeño.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, calificó de limitadas estas modificaciones, y estimó que no podrán revertir los graves impactos del bloqueo impuesto por Washington a la economía de la isla durante más de seis décadas.
Estas disposiciones no eliminan ni modifican las medidas coercitivas que más afectan hoy a la economía cubana, los servicios públicos y dañan duramente el bienestar de toda la población, expresó el canciller.
