Así lo subrayó el secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV), To Lam, durante la ceremonia conmemorativa del 80.º aniversario del Día Tradicional de esta Fuerza y la recepción de la Orden Ho Chi Minh, celebrada este domingo en Hanói.
El secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV), To Lam, interviene en el acto. (Foto: Van Hieu/VOV)
A la ceremonia asistieron también el presidente de la República Luong Cuong; el primer ministro, Pham Minh Chinh; el presidente de la Asamblea Nacional, Tran Thanh Man; y el miembro permanente del Secretariado, Tran Cam Tu.
En su intervención, el Secretario General afirmó que, a lo largo de los últimos 80 años, las generaciones de oficiales de inteligencia han demostrado una firmeza política sólida y una lealtad absoluta al Partido, al Estado y al pueblo, superando numerosas dificultades y desafíos para cumplir con éxito las tareas políticas asignadas.

El máximo dirigente del Partido destacó que el país está entrando en una etapa histórica clave, marcada por una nueva era y nuevas oportunidades. De cara al centenario de la fundación del PCV (1930-2030) y del Estado (1945-2045), Vietnam se ha fijado como objetivo convertirse en un país fuerte, próspero y feliz para el año 2045.
Como “espada” y “escudo” en la defensa del Partido, del Estado y del pueblo, el papel del Ministerio de Seguridad Pública en general, y de la Fuerza de Inteligencia en particular, reviste una importancia crucial, dijo.
El líder expresó su confianza en que, con valentía, inteligencia y una firme determinación política, la Fuerza de Inteligencia de la Seguridad Pública continuará cosechando importantes logros y contribuyendo de manera eficaz a la construcción y defensa de la Patria en la nueva era.
En la ceremonia, el Secretario General entregó la Orden Ho Chi Minh a la Fuerza de Inteligencia de la Seguridad Pública,, así como el título de Héroe de las Fuerzas Armadas Populares y otras altas distinciones a colectivos y personas destacadas del sector.