Bayrou, de 73 años, es el tercer primer ministro designado este año por la administración del presidente Macron. La prioridad para Bayrou, un aliado cercano de Macron, será el presupuesto de 2025, tema obstaculizado por el Parlamento galo y con lo que provocó el colapso del gobierno del ex primer ministro Michel Barnier.
Durante la ceremonia de traspaso de poder con su predecesor, Michel Barnier, Bayrou se declaró profundamente consciente de la importancia de los problemas financieros y políticos en Francia y comparó la búsqueda de medidas para el déficit presupuestario actual del país como la misión "cruzar el Himalaya".
El mismo día, el partido conservador Republicanos (LR) anunció que tomaría una decisión sobre si se unirá o no al gobierno del nuevo primer ministro Bayrou, después de que éste haya presentado su programa político.
