Atribuyó el pronóstico a varios factores, incluido el aumento de las tensiones geopolíticas y las perturbaciones observadas en áreas clave como el Mar Rojo, el Canal de Suez y el Canal de Panamá.

El pasado mes de octubre, justo antes del ataque de Hamás a Israel, la OMC ya había revisado significativamente a la baja sus previsiones para 2023, anticipando un crecimiento del intercambio comercial mundial de mercancías limitado a sólo el 0,8 %. Sin embargo, en ese momento la entidad predijo un importante repunte hasta el 3,3 % para el año 2024.

La situación en el Mar Rojo es actualmente muy compleja, debido a los ataques de las fuerzas hutíes en Yemen a los barcos que transitan por la zona, interrumpiendo una ruta marítima internacional crucial.

Al mismo tiempo, el tráfico por el Canal de Panamá enfrenta muchas dificultades debido a la sequía que persiste desde hace varios años. Esta situación ha provocado un descenso de los niveles de agua, lo que ha obligado a las autoridades a implementar normas encaminadas a reducir el flujo de barcos y embarcaciones en la zona.