La víspera, en un discurso dirigido a la nación, Macron afirmó que el nuevo primer ministro será responsable de formar un “gobierno al servicio del interés común”.
El mandatario rechazó de manera contundente las demandas de dimisión provenientes de la oposición, afirmando que mantendrá su cargo como jefe de Estado hasta el final de su mandato en 2027.
Además, el líder del Elíseo reconoció su responsabilidad por la decisión de convocar elecciones parlamentarias anticipadas este verano, lo que resultó en que ningún partido obtuviera la mayoría en el Legislativo.
El mismo día Macron aceptó la dimisión del Ejecutivo encabezado por Barnier. Según el Elíseo, el Presidente solicitó a Barnier que dirija un gobierno interino para abordar los asuntos actuales hasta que se forme el nuevo gabinete.
