Pese a que la Constitución establece que el Congreso debe juramentar al nuevo presidente a más tardar a las 16.00 horas locales, pero al cumplirse este plazo ni siquiera estaba instalado el nuevo Parlamento.
El retraso de la investidura desató malestar entre los cientos de seguidores de Arévalo.
Incluso, un gran número de personas indígenas se abrieron paso para acercarse a la sede parlamentaria.
Anteriormente, el binomio presidencial del Movimiento Semilla, Bernardo Arévalo y Karin Herrera ganaron los comicios presidenciales de agosto con el 60,91% de los votos a favor.
