El segundo lugar lo obtuvo entonces el aspirante del Partido Nacional (PN), Álvaro Delgado, quien tuvo el respaldo de un 28 % del electorado, lo que le dio la posibilidad de entrar en el balotaje.
La Constitución uruguaya establece que el voto es obligatorio para todos los electores. Esta fue la quinta vez que Uruguay debió celebrar una segunda vuelta desde que se aprobó la reforma constitucional, en 1996.
Según el plan, el presidente electo de Uruguay asumirá el cargo el 1 de marzo de 2025 para un mandato de cinco años.
