Más que un ritual ancestral, el A Rieu Ar Puc es un espacio donde la justicia se ejerce bajo la autoridad y el prestigio de los patriarcas de la aldea, conforme a las normas arraigadas en la vida cotidiana. Antes de la llegada de la legislación estatal a las zonas montañosas, estas normas consuetudinarias desempeñaron un papel fundamental para mantener el orden, resolver conflictos y fortalecer la cohesión comunitaria.

Según las creencias de la etnia Pacoh, los asuntos relacionados con el amor, las disputas de tierras, los problemas familiares o los conflictos prolongados entre familias que no pueden resolverse de manera privada se llevan ante el consejo de patriarcas de cada aldea. En estos casos, el A Rieu Ar Puc se celebra como un gran proceso de conciliación comunitaria.

Le Tuan Mo, jefe de la aldea de Ke Re, situada en la comuna de A Luoi 3, en la ciudad de Hue, explicó: “El A Rieu Ar Puc sirve para resolver las contradicciones relacionadas con la vida de los pobladores. No solo aborda asuntos amorosos, sino también disputas de tierras o viviendas. Cuando los conflictos dentro de una familia no pueden resolverse, se invita al patriarca de la aldea y a los jefes de las aldeas vecinas para reconciliar a las partes implicadas y solucionar los problemas mediante el diálogo colectivo y el consenso”.

Lo que distingue al A Rieu Ar Puc es la objetividad y el carácter democrático de su proceso. Se elige a una persona de prestigio, sin relación con el caso, para presidir la ceremonia y garantizar la imparcialidad entre las partes. Se siguen rituales estrictos, desde la preparación de las ofrendas y la invitación al consejo de ancianos y jefes de aldeas, hasta los alegatos y debates. Los participantes presentan sus puntos de vista con un lenguaje sencillo pero elocuente, en ocasiones acompañado de melodías folclóricas. Tras escuchar todas las opiniones, el consejo de ancianos emite su decisión final.

El propósito del A Rieu Ar Puc no es castigar, sino promover la reconciliación. En cada consejo, los ancianos invocan valores como la tolerancia, la comprensión y la responsabilidad hacia la comunidad, ya que el mayor deseo del pueblo Pacoh es preservar la unidad entre sus miembros. Tras alcanzar un consenso, se celebra un ritual de compromiso. Antiguamente, antes de la existencia de la escritura, los Pacoh utilizaban pequeños tubos de bambú como símbolo de sus promesas. Hoy, estos objetos siguen representando el honor y la confianza.

En la actualidad, con el objetivo de preservar la cultura tradicional, la ceremonia del A Rieu Ar Puc ha sido reconstruida y presentada al público. La artesana local Ho Thi Tu señaló: “La recreación y puesta en escena del festival del A Rieu Ar Puc tiene como objetivo presentar a los visitantes y a los jóvenes locales las esencias culturales que funcionaban como leyes en tiempos antiguos. Quienes no conocían esta tradición, al presenciarla o participar en ella, podrán comprender y valorar mejor su significado”.

En el pasado, después de resolver un conflicto mediante el A Rieu Ar Puc, los Pacoh realizaban un ritual de sacrificio de búfalos en honor de las deidades, una práctica que ya no se mantiene. En su lugar, actualmente se celebra con danzas, canciones folclóricas e interpretaciones de gongs y tambores.

Al respecto, Phan Thanh Hai, director del Servicio de Cultura y Deportes de Hue, comentó: “La investigación y recreación de los festivales ancestrales para presentarlos al pueblo y a los turistas contribuye a conservar tradiciones arraigadas que poseen un gran significado y un profundo valor. El Servicio de Cultura y Deportes de Hue, junto con el Servicio de Turismo municipal, apoyará a las comunidades locales mediante la organización de viajes de familiarización para mejorar la forma de recrear estas ceremonias al servicio de las actividades turísticas. Creo que los valores de los festivales tradicionales, si son investigados y conservados correctamente, se difundirán con mucha fuerza en la comunidad y se convertirán en un producto turístico atractivo”.

En medio de los cambios de la vida moderna, los valores fundamentales del A Rieu Ar Puc siguen siendo preservados por el pueblo Pacoh como parte de su memoria cultural. No es solo una historia sobre leyes consuetudinarias, sino también un testimonio vivo del espíritu de justicia, solidaridad y humanidad cultivado durante generaciones en las aldeas situadas entre los bosques y las montañas de Truong Son.