El gio es un tipo de pastel elaborado principalmente con arroz glutinoso remojado en agua mezclada con ceniza de determinadas plantas, especialmente de bambú. Se envuelve en hojas y se cuece hasta adquirir una textura tierna y gelatinosa. Para muchas personas mayores, la imagen de una olla humeante de pasteles gio durante las festividades forma parte de sus recuerdos de infancia. Antiguamente, cuando las condiciones de vida eran más difíciles, este pastel no solo se ofrecía a los ancestros, sino que también constituía uno de los dulces favoritos de los niños.

Nong Thi Ben, de la aldea de Xuan Thanh, en la comuna de Thach An, recordó: “De niña, solía preparar los pasteles gio para colocarlos en el altar familiar y rendir homenaje a los ancestros. Hoy en día, la mayoría de la gente los compra en el mercado. Mi familia, sin embargo, sigue elaborándolos de acuerdo con las tradiciones de nuestro pueblo”.

El quinto día del quinto mes lunar, cuando los lichis y las ciruelas comienzan a madurar, los pueblos Tay y Nung de Cao Bang celebran el Festival Doan Ngo, también conocido como el “Día de la Exterminación de Plagas” o el Festival del Bote del Dragón. Con motivo de esta festividad, las familias preparan hojas de chit, una gramínea silvestre de cuyas cenizas se obtiene el agua alcalina utilizada en la elaboración de los pasteles gio, además de arroz glutinoso.

Tran Thi Tien, de la aldea de Bao Lac, explicó: “De acuerdo con la tradición, las ofrendas a los ancestros deben incluir pasteles gio, vino dulce, ciruelas y lichis. Las familias más acomodadas también preparan un banquete con platos salados. Como esta festividad está dedicada a la exterminación de plagas, no pueden faltar las frutas de sabor ácido, especialmente las ciruelas. Según los ancianos, comer dos o tres ciruelas al levantarse ayuda a eliminar los insectos y parásitos del organismo”.

Desde envolver los pasteles y preparar las ofrendas hasta comprender el significado de cada alimento presente en las celebraciones, todo ello constituye una de las primeras lecciones sobre la identidad cultural para las nuevas generaciones.

Dinh Thi Huynh, del barrio de Thuc Phan, comentó: “Mi familia prepara pasteles gio todos los años. Todos sabemos cómo elaborarlos y, de esta manera, preservamos las tradiciones de nuestro pueblo”.

Actualmente, la forma en que los Tay y Nung celebran el Festival Doan Ngo también ha experimentado algunos cambios. En muchas aldeas, los habitantes siguen preparando los pasteles gio, el arroz glutinoso fermentado y otras ofrendas tradicionales. En las zonas urbanas, en cambio, numerosas familias optan por comprarlos en el mercado debido al ritmo de vida actual.

Sin embargo, según muchos aldeanos, lo más importante sigue siendo transmitir a las nuevas generaciones el significado de esta festividad tradicional.

Para las familias Tay y Nung de Cao Bang, el Festival Doan Ngo continúa siendo una ocasión para reunirse, ofrecer incienso a los ancestros, pedir sus bendiciones y reflexionar sobre los valores transmitidos de generación en generación. En este contexto, el pastel gio permanece como un símbolo cultural que sigue uniendo el pasado con el presente.