(VOVWORLD) - El pueblo Cham, asentado en la región central de Vietnam, constituye una de las comunidades con importante contribución a la diversidad cultural del país. Sus majestuosos templos, los potentes tambores Paranung y las melodías envolventes de la Saranai son solo una parte de este legado. Las festividades tradicionales, como el Duong Gian Sat y la fiesta Kate, también conforman un patrimonio cultural de gran valor. Más que simples actos de fe, estas ceremonias son espacios donde se manifiesta la esencia de la cultura Cham, escenarios de conexión con lo divino, con la naturaleza y con la comunidad.
El Duong Gian Sat es un ritual singular que ha acompañado durante siglos la vida espiritual del pueblo Cham. Celebrada habitualmente en los templos Cham, esta ceremonia simboliza la purificación, con el propósito de alejar las impurezas y desgracias, al tiempo que se implora por una vida serena y cosechas abundantes.
Procesión de palanquines frente a la torre Po Klong Garai durante la fiesta Kate del pueblo Cham. (Foto: Doan Si/VOV) |
Destacando la trascendencia de esta práctica ancestral, Paseh Man, miembro del grupo de dignatarios de esta etnia, señaló: “El Duong Gian Sat se celebra cada año en la luna llena del cuarto mes del calendario Cham y es un ritual obligatorio. En la ceremonia se ofrecen pollos y cabras a las divinidades, para pedirles lluvias favorables, vientos armoniosos y agua para la agricultura y cosechas abundantes”.
Durante la festividad, los Cham presentan ofrendas, bailan y rezan. Los movimientos pausados y fluidos de la danza, acompañados por los instrumentos tradicionales, crean una atmósfera a la vez sagrada y cercana.
Si el Duong Gian Sat simboliza el rito de purificación, la fiesta Kate representa la celebración más grande y significativa de la cultura Cham. Se lleva a cabo a comienzos del séptimo mes según el calendario Cham, aproximadamente entre septiembre y octubre en el calendario gregoriano, y constituye una ocasión para honrar a los dioses, a los antiguos reyes y para rendir tributo a los antepasados.
Durante los días de Kate, los templos Cham como Po Klong Garai y Po Rome, se llenan de colores. Procesiones multicolores recorren los recintos: mujeres con vestidos resplandecientes, hombres con solemnes turbantes blancos, todos avanzando en un mismo flujo ceremonial que refleja la fuerza viva de la tradición. Sobre la relevancia de la fiesta Kate, el sacerdote Bong Tu señaló: “Esta es una gran festividad que solo se celebra una vez al año. El pueblo Cham no puede dejar de realizarla, pues se ha transmitido desde la antigüedad hasta nuestros días. En la ceremonia participan cinco sacerdotes: el Bong, quien desempeña el papel principal en la danza ritual; un sacerdote encargado del culto; dos dedicados a los tambores; y otro que interpreta la flauta Saranai”.
Los principales ofrendas de la fiesta Kate en los templos comprenden: un cabrito, tres gallinas para los rituales de purificación dentro del santuario, cinco bandejas de arroz acompañadas de sopa y carne de cabra, una bandeja de arroz con sal y sésamo, además de tres tortas de arroz junto con frutas. Asimismo, los pobladores preparan vino, huevos, dulces de arroz, betel y areca. Estas ofrendas se presentan en los templos, mientras que al pie de las torres se disponen cientos de bandejas más, cuidadosamente preparadas por los asistentes con devoción. Huynh Co, residente de la provincia central de Khanh Hoa, expresó con orgullo: “Para nosotros, desconocer la fiesta Kate significa no ser una persona Cham completa. Kate es una manifestación cultural tradicional que debe ser difundida ampliamente para que más personas la comprendan, la conozcan y la compartan”. Tras los ritos solemnes, comienza la parte festiva, celebrada en todas las aldeas Cham con una amplia gama de actividades artísticas y deportivas tradicionales que reflejan la identidad de la comunidad. Al compás de los tambores Paranung y de la flauta Saranai, las jóvenes, vestidas con trajes típicos, interpretan melodías folclóricas sencillas pero vibrantes, capaces de cautivar a todo el público.
Las familias disponen ofrendas alrededor de la torre Po Klong Garai, rindiendo homenaje a la tierra, a los dioses y a los antepasados. (Foto: Doan Si/VOV) |
En su primera experiencia en la festividad Kate, la visitante Le Kieu Thuy compartió con entusiasmo: “Participar en la fiesta Kate me ha impresionado profundamente. No solo he podido admirar la arquitectura ancestral de las torres Cham, sino también sumergirme en una atmósfera sagrada y llena de colores. Ha sido una experiencia inolvidable”.
En el vasto tesoro cultural de Vietnam, las festividades Cham brillan como verdaderas joyas que enriquecen el mosaico de tradiciones del país. Tanto el Duong Gian Sat como la fiesta Kate no son únicamente motivo de orgullo para el pueblo Cham, sino también un patrimonio compartido por toda la nación vietnamita.