Para la comunidad étnica Tay en la comuna de Binh Lieu, provincia norteña de Quang Ninh, los cantos Then no constituyen únicamente una forma de expresión artística, sino que reflejan su vida espiritual, su cosmovisión y su filosofía existencial.

En un espacio sagrado, la destacada artista Hoang Thi Vien preside la ceremonia. Con el instrumento musical en mano, entona las melodías Then para invitar a los ancestros y divinidades a participar en el ritual. Al resonar las campanas, el rito se inicia oficialmente, marcando un momento clave para los iniciados en esta práctica.

Hoang Thi Vien explicó: “Es necesario seleccionar a alumnos idóneos para asegurar la transmisión de este canto tradicional. El discípulo elige un día propicio e invita al maestro Then a su hogar para celebrar la ceremonia, aunque también puede realizarse en la residencia del propio maestro”.

Para la etnia Tay, el Then no es solo una manifestación artística, sino también un vínculo espiritual entre el ser humano, el cielo y la tierra. Los maestros actúan como representantes de la comunidad en los rituales de oración por la paz y las buenas cosechas. Por ello, el aprendiz requiere tanto el reconocimiento del guía como la validación simbólica del fundador de la tradición y de las divinidades.

Una parte esencial del ritual es la ceremonia de la “Partida de las Tropas”. A través de antiguas melodías Then, el maestro instruye a los discípulos en la ejecución e interpretación del rito.

El maestro encabeza la procesión, acompañado por otros practicantes. Entre cantos, el aprendiz recorre simbólicamente cada espacio ritual, familiarizándose con los procedimientos y técnicas interpretativas, lo que marca su primera etapa de formación espiritual.

La artista Hoang Thi Lan señaló: “El ritual constituye la primera etapa del aprendizaje, en la que el estudiante supera las dificultades iniciales. Posteriormente, se avanza a una segunda fase de estudio de todas las secciones del canto y sus melodías. La tercera corresponde al nivel más elevado de formación. Tras aproximadamente tres años, se celebra una ceremonia de reconocimiento, tras la cual los aprendices están habilitados para ejercer como maestros Then”.

En presencia de las divinidades se establece una relación maestro–discípulo sustentada en una profunda conexión entre práctica profesional y fe. A partir de este momento, el aprendiz inicia su camino de transmisión cultural bajo la guía de su maestro.

Durante el rito, se le entregan objetos simbólicos destinados a su futura práctica, como la cítara Tinh, un abanico, un sombrero y una camisa. La cítara ocupa un lugar central, ya que permite recitar versos que establecen el vínculo con las divinidades.

En la ceremonia suele participar un maestro principal, junto con uno o dos asistentes que apoyan el desarrollo del ritual. Además, el chamán desempeña un papel relevante.

El chamán Tran Van Hoan explicó: “El chamán realiza un ritual para alejar a los espíritus malignos, garantizando que la ceremonia transcurra sin perturbaciones. Con este acto, los maestros comunican a las divinidades la incorporación de un nuevo aprendiz que continuará la transmisión de este legado”.

El ritual concluye con una danza en torno a un alto tallo de caña de azúcar, símbolo del crecimiento y la elevación espiritual del aprendiz. Así se marca el inicio de su camino hacia la maestría en el canto Then, un recorrido en el que deberá cultivar su vocación y contribuir a preservar las melodías tradicionales, reafirmando la vitalidad y el valor cultural del pueblo Tay.