La ciudad busca cerrar estas brechas mediante el desarrollo de industrias auxiliares, el fortalecimiento de las capacidades empresariales y una mayor conexión entre ambos sectores.
Hai Phong cuenta con una sólida industria de procesamiento y fabricación, una red integrada de zonas económicas y parques industriales, y una infraestructura portuaria y logística desarrollada. La presencia de empresas de IED en sectores como la electrónica, automoción, mecánica y textil genera una fuerte demanda de productos y servicios locales. Sin embargo, aprovechar plenamente esta oportunidad depende de que las empresas nacionales puedan cumplir los requisitos de calidad, plazos, costes y trazabilidad.
El presidente de la Asociación Empresarial de Hai Phong, Tran Van Thang, dijo: “No solo nos importa el número de empresas con inversión extranjera directa, sino también el aumento de la tasa de localización, el grado de participación de la comunidad empresarial de la ciudad, la eficiencia de la logística y la cantidad de datos que puede aprovecharse. Los inversores deben aportar tecnología, capacidad de gestión, innovación y estándares elevados, al tiempo que integran a las empresas nacionales en sus cadenas de suministro”.
El pasado 23 de julio, el Comité Popular municipal aprobó el Programa de Desarrollo de las Industrias Auxiliares para el período 2026-2035, centrado en cinco sectores prioritarios: electrónica, alta tecnología, ingeniería mecánica, automoción y textiles, cuero y calzado. El programa contempla medidas para fortalecer la gestión empresarial, formar recursos humanos, impulsar la investigación, la innovación y la transferencia tecnológica. Para 2030, Hai Phong aspira a contar con entre 300 y 350 empresas de industrias auxiliares integradas en las cadenas de suministro de compañías de IED y corporaciones multinacionales, y elevar esta cifra a entre 450 y 500 para 2035.
En este contexto, la atracción de IED depende cada vez más de la calidad de los recursos humanos, la capacidad tecnológica, la infraestructura y el ecosistema empresarial local, y no solo de los incentivos o los bajos costes. Esto marca un cambio de enfoque: de atraer IED por cantidad a priorizar su calidad y los efectos de conexión y transferencia que genera en la economía local.
El economista Nguyen Canh Cuong, profesor de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Vietnam en Hanói, señaló: “Hemos logrado convertirnos en un importante centro manufacturero, pero ahora debemos preguntarnos si aspiramos a ser una nación industrializada integrada en las cadenas de valor globales. Vietnam se convertirá en un país industrializado, y la IED de nueva generación desempeñará un papel crucial”.
La Resolución n.º 10-NQ/TW, del 8 de junio de 2026, del Buró Político sobre el desarrollo económico con IED también pone el foco en la calidad y eficiencia de la inversión, la transferencia tecnológica, la integración en las cadenas de suministro y la conexión con las empresas nacionales.
Para Hai Phong, estos objetivos solo se concretarán si se reduce la brecha entre las empresas de IED y las nacionales mediante pedidos específicos, personal técnico cualificado e instalaciones adecuadas. Cuanto mayor sea la capacidad de suministrar localmente componentes, repuestos y servicios, mayor será la contribución de la IED al fortalecimiento del tejido empresarial y de la base industrial de la ciudad.
