Sin embargo, en un contexto de creciente competencia internacional, la belleza del paisaje por sí sola ya no garantiza el crecimiento. El desafío consiste en transformar las ventajas naturales en experiencias diferenciadas y desarrollar cadenas de servicios integradas y de mayor valor añadido.
Desde las extensas playas del centro hasta las bahías y los archipiélagos del norte y del sur, el litoral vietnamita ofrece un espacio turístico amplio y diverso. El sol, el mar, las playas de arena, las bahías y las islas no son solo recursos naturales, sino también un valioso capital para que las localidades desarrollen centros de descanso, ocio, entretenimiento y servicios. Durante años, el turismo de playa ha sido una opción habitual para muchas familias vietnamitas. Sin embargo, las preferencias de los viajeros están cambiando: ya no basta con una playa hermosa; buscan servicios de calidad, una gastronomía atractiva y experiencias más completas.
Hoang Thanh Tung, un turista de Hung Yen, dijo: “Cada verano, mi familia disfruta de las vacaciones en las hermosas playas de Vietnam, que ofrecen servicios cada vez más variados y una gastronomía fresca, deliciosa y segura”.
Además del baño y el descanso, los turistas quieren cada vez más salir de los complejos turísticos para descubrir pueblos pesqueros, conocer la vida de los pescadores, degustar la gastronomía local en su lugar de origen y acercarse a las historias y tradiciones de las comunidades costeras. Estas experiencias permiten que cada destino desarrolle una identidad propia, en lugar de competir únicamente por la belleza de sus paisajes.
Le Thanh Huong, una turista procedente de la provincia norteña de Ninh Binh, expresó: “Me gustan los destinos que combinan hermosos paisajes naturales con experiencias culturales locales. Por ejemplo, aquí podemos conocer la cultura de los pueblos pesqueros y degustar su deliciosa gastronomía. Todo ha sido muy interesante e impresionante. Espero volver para seguir descubriendo nuevos lugares y experiencias”.
Las tendencias del mercado muestran que una de las grandes oportunidades del turismo costero reside en sus valores intangibles: la cultura local, los ecosistemas y las historias de las comunidades. Convertirlos en productos turísticos atractivos puede prolongar la estancia de los visitantes, aumentar su gasto y generar mayores beneficios para las comunidades locales.
Cao Tri Dung, presidente de la Asociación de Turismo de Da Nang y vicepresidente de la Asociación de Turismo de Vietnam, señaló: “El turismo costero debe integrarse en una estrategia global de desarrollo de la economía marítima. Una inversión coordinada en transporte, puertos y logística facilitará la llegada de turistas, prolongará su estancia y elevará el valor de los servicios. También permitirá crear nuevas cadenas de valor que contribuyan más al crecimiento económico local”.
En realidad, el valor del turismo costero va mucho más allá de los ingresos generados por hoteles y complejos turísticos. En un mercado cada vez más competitivo, contar con playas hermosas ya no basta para diferenciar un destino si la oferta turística es similar a la de otros lugares. Lo más importante ahora consiste en transformar los recursos naturales en experiencias únicas.
Nguyen Thi Xuan Lan, vicepresidenta de la Asociación de Turismo de la provincia central de Gia Lai y directora de la Agencia de viajes internacionales Golden Life, explicó: “La tendencia actual es desarrollar productos vinculados a la cultura, la vida de las comunidades autóctonas y los ecosistemas marinos. Esto no solo diferencia los destinos, sino que también ayuda a prolongar la estancia de los turistas. Si se invierte de manera adecuada y sistemática, esta será una importante ventaja competitiva para el turismo costero de Vietnam en los próximos años”.
Además de mejorar la oferta, el factor “verde” se está convirtiendo en un criterio cada vez más importante para el mercado. Al respecto, Hoang Hien, responsable de productos de Viettravel Hanói, señaló: “Hoy, los turistas no solo buscan paisajes hermosos, sino también un entorno de calidad y experiencias únicas. Por ello, las empresas avanzan hacia modelos más ecológicos y sostenibles, desde la reducción de residuos plásticos hasta el desarrollo de productos respetuosos con el medio ambiente”.
El turismo costero no solo genera ingresos, sino que también impulsa el comercio, el transporte, la logística, los servicios marítimos y la inversión extranjera. Con productos diferenciados, mejor conectividad, servicios de calidad y protección ambiental, Vietnam puede transformar sus ventajas costeras en un motor estratégico de la economía marítima y del crecimiento sostenible.
