Del 1 de enero al 31 de diciembre de 2026, las entidades de crédito no tendrán que contabilizar el aumento del saldo de los préstamos pendientes, en comparación con finales de 2025, destinados a vivienda social, parques industriales y zonas francas de exportación dentro de sus límites de crédito inmobiliario al controlar el crecimiento crediticio. Esta política tiene como objetivo facilitar a los bancos la ampliación del crédito hacia segmentos inmobiliarios prioritarios, en consonancia con la estrategia de desarrollo de la vivienda social, la infraestructura industrial y la promoción del crecimiento socioeconómico. La lista de 25 bancos comerciales sujetos a este mecanismo incluye a numerosas entidades de gran tamaño.

En el marco del programa de crédito para la vivienda social, se estimaba que a mediados de marzo de 2026 el saldo total de préstamos pendientes superaría los 1.550 millones de dólares. De esta cantidad, el Banco de Política Social había desembolsado más de 950 millones de dólares, mientras que los bancos comerciales habían concedido préstamos por más de 600 millones.

Este programa está considerado una de las principales líneas de crédito prioritarias impulsadas por el sector bancario para facilitar el acceso de la población a la vivienda y aumentar la oferta de viviendas asequibles en el mercado.

Nguyen Hung, director general del banco Tien Phong, afirmó: “El Banco del Estado aplica políticas específicas para cada segmento del mercado con el fin de estimular su desarrollo, especialmente en el ámbito de la vivienda asequible y la vivienda social, favoreciendo así un mayor acceso de la población”.

La priorización de la vivienda social y de las zonas industriales demuestra que los flujos de capital se están reorientando hacia ámbitos más seguros y claramente definidos. Detrás de esta decisión existe una realidad evidente: la oferta de vivienda asequible en Ciudad Ho Chi Minh, Binh Duong, Dong Nai y Hanói sigue siendo insuficiente. Los precios de los inmuebles residenciales comercializados en el mercado han aumentado con rapidez en los últimos años, mientras que la oferta destinada a los sectores de bajos ingresos es cada vez más reducida.

En este contexto, priorizar el crédito para la vivienda social ya no constituye únicamente una medida de apoyo al mercado inmobiliario, sino también una cuestión relacionada con el bienestar urbano y la estabilidad laboral en los principales centros productivos del país. Desde la perspectiva empresarial, la nueva política contribuye a reducir la presión financiera, acortar los plazos de ejecución de los proyectos y mejorar la capacidad de movilizar recursos sociales para el desarrollo de viviendas asequibles en zonas industriales y zonas francas de exportación.

Nguyen Tuan Anh, director general adjunto de la Corporación de Inversión en Vivienda y Desarrollo Urbano, señaló: “Las empresas acceden principalmente a préstamos a muy corto plazo, mientras que la mayoría de los beneficiarios son particulares que necesitan tipos de interés estables para garantizar su bienestar. Solo mediante políticas coordinadas será posible abordar de manera integral el desarrollo de la vivienda social”.

Por su parte, Nguyen Van Thang, natural de la provincia central de Nghe An, compartió su opinión: “El objetivo es ampliar la oferta de productos y ofrecer precios razonables. En particular, es necesario desarrollar programas de financiación y facilitar el acceso al crédito para que los jóvenes puedan solicitar préstamos con confianza y beneficiarse de tipos de interés asequibles”.

Desde una perspectiva macroeconómica, la decisión del Banco del Estado se adoptó en un contexto de impulso gubernamental a nuevos motores de crecimiento con el objetivo de alcanzar elevadas tasas de expansión económica durante el periodo 2026-2030.

La vivienda social contribuye a reforzar la seguridad social y estabilizar la fuerza laboral. Por su parte, los parques industriales constituyen una base fundamental para atraer inversión extranjera directa, ampliar la producción y generar empleo. Ambos factores ejercen un importante efecto multiplicador sobre numerosos sectores y contribuyen a promover nuevos motores de crecimiento sostenible para Vietnam en la próxima etapa de desarrollo.