La cita marca un cambio significativo en la orientación de la organización, que busca pasar de un modelo centrado principalmente en la protección y asistencia tradicional de los trabajadores a otro más proactivo, basado en la transformación digital, el aumento de la productividad y el fortalecimiento de una estructura más flexible y cercana a las bases.
Uno de los hitos más importantes de este mandato está vinculado al artículo 10 de la Constitución de 2013 (modificada y complementada en 2025), en la cual establece que la Confederación General del Trabajo de Vietnam es la única representante de los trabajadores a nivel nacional en los vínculos laborales y en las relaciones sindicales internacionales. Este reconocimiento jurídico refuerza el papel de la organización, pero también plantea la necesidad de renovarse para responder a las nuevas exigencias actuales.
Una fuerza representativa y protectora de los trabajadores
En un contexto de profundos cambios económicos y sociales, la organización sindical de Vietnam enfrenta desafíos sin precedentes. La estructura del mercado laboral evoluciona rápidamente, con un aumento de los trabajadores en el sector privado y la economía informal, mientras que la automatización, la inteligencia artificial y la transformación digital influyen en gran medida al empleo, los ingresos y las competencias laborales.
Ante esta realidad, la Confederación General del Trabajo de Vietnam está llamada no solo a reforzar su labor de protección y representación, sino también a dotarse de nuevas capacidades y herramientas para defender de manera más eficaz los derechos e intereses de los trabajadores en el nuevo contexto.
Para el período 2026-2031, la organización sindical sitúa a los trabajadores en el centro de su acción y refuerza el papel de las estructuras de base. El diálogo y la negociación colectiva serán herramientas clave para proteger los derechos laborales, mientras que la transformación digital, la ciencia, la tecnología y la innovación impulsarán una acción sindical más eficaz y adaptada a los nuevos desafíos.
La nueva etapa del movimiento sindical debe comenzar, ante todo, con una transformación de los sindicatos de base. Este enfoque exige una mayor cercanía de los dirigentes sindicales con la vida cotidiana de los trabajadores. Ngo Duy Hieu, vicepresidente de la Confederación General del Trabajo de Vietnam indicó que cinco cuestiones centrales han recibido decenas de miles de opiniones y propuestas enviadas por trabajadores de todo el país. El funcionario señaló: “Entre las principales demandas de los trabajadores figuran la transformación del salario mínimo en un salario digno que permita cubrir las necesidades básicas y generar ahorros para afrontar imprevistos. El segundo tema es la reducción de la jornada laboral, prevista en una resolución de la Asamblea Nacional desde 2019, además de la disminución de la edad de jubilación para determinados colectivos, especialmente quienes realizan trabajos pesados, peligrosos o insalubres. También prestan atención a los días feriados”.
Impulso al crecimiento de la afiliación sindical
El proyecto de informe presentado por el Comité Ejecutivo de la Confederación General del Trabajo ante el XIV Congreso incorporó las opiniones del proceso de consulta. El documento elevó la meta de afiliación: ahora se busca sumar al menos cuatro millones de nuevos miembros entre 2026 y 2031, un millón más de lo previsto inicialmente.
Para alcanzar este ambicioso objetivo, se apuesta por dos ejes estratégicos. El primero es fortalecer la presencia de los sindicatos en el entorno digital. Ante el creciente uso de internet por parte de los trabajadores para informarse y expresar sus inquietudes, los sindicatos buscan consolidar su actividad en el espacio digital para ofrecer apoyo oportuno, orientar la información y proteger a los trabajadores frente a contenidos falsos o engañosos.
El segundo es impulsar la productividad como base para mejorar el bienestar laboral. Más allá de la asistencia tradicional, las organizaciones sindicales promoverán la capacitación y el dominio de las nuevas tecnologías para formar trabajadores digitales, fortalecer sus competencias y favorecer empleos más estables y mejor remunerados. En este sentido, los movimientos de emulación estarán cada vez más vinculados a la productividad, la eficiencia y el incremento de los ingresos.
Las orientaciones para el período 2026-2031 apuntan a construir una organización sindical nacional moderno, eficiente y cercano a los trabajadores, capaz de adaptarse a los nuevos desafíos. Además de proteger sus derechos e intereses, la organización busca fortalecer sus capacidades, impulsar la innovación y contribuir al desarrollo del país.
