En un contexto de elevada incertidumbre económica mundial, el hecho de que el país indochino mantenga su atractivo para el capital extranjero demuestra la solidez y estabilidad de su entorno de inversión. Además, las perspectivas siguen siendo favorables en un momento en que Vietnam orienta su estrategia hacia la captación de capital vinculada a la tecnología, la calidad de los recursos humanos y la estabilidad de las políticas públicas.

El país obtuvo resultados alentadores en la atracción de IED, con un fuerte incremento del capital registrado y un ritmo sostenido de desembolso. Las expectativas continúan siendo positivas, especialmente en una etapa en la que Vietnam apuesta por atraer inversiones asociadas a la innovación tecnológica, el desarrollo de sectores de mayor valor añadido y la formación de mano de obra calificada.

Integración progresiva en los eslabones de mayor valor añadido

En los primeros cuatro meses de 2026, Vietnam desembolsó aproximadamente 7.400 millones de dólares en IED, un incremento del 9,8 % respecto al mismo período del año anterior. Se trata de la cifra ejecutada más alta para este período en los últimos cinco años, lo que demuestra que los proyectos no solo se registran, sino que también avanzan de manera efectiva en su implementación.

La industria manufacturera y de procesamiento continuó siendo el principal destino de la IED, al concentrar el 82,7 % del capital desembolsado. Esta tendencia refleja una transformación significativa de la estructura de inversión, con proyectos multimillonarios orientados a sectores de elevado contenido tecnológico, como componentes electrónicos, semiconductores, equipos de precisión, centros de datos y tecnología digital.

Entre las iniciativas más destacadas del período, especialmente en el primer trimestre de 2026, sobresalen el proyecto de producción de placas de circuito FCBGA de Samsung Electro-Mechanics, con una inversión de 1.200 millones de dólares en la provincia norteña de Thai Nguyen, así como el proyecto de energía de gas natural licuado (GNL) en la provincia central de Nghe An, valorado en 2.200 millones de dólares.

Estos proyectos reflejan el avance gradual de Vietnam hacia segmentos de mayor valor dentro de las cadenas globales de suministro. Asimismo, evidencian una mejora cualitativa de la IED atraída por el país, basada en una estrategia selectiva que prioriza las tecnologías avanzadas, las industrias estratégicas y la transferencia de capacidades hacia las empresas nacionales.

Al explicar por qué Vietnam se ha convertido en un destino atractivo para la inversión extranjera, André de Jong, director ejecutivo de Bosch Vietnam, señaló: “Vietnam ya no es simplemente un punto en el mapa, sino que se consolida cada vez más como un socio reconocido y altamente fiable para las empresas e inversionistas europeos. ¿Por qué ha crecido tan rápidamente la confianza? Porque, en un contexto de incertidumbre global, los inversionistas buscan estabilidad y previsibilidad. Vietnam, gracias a la estabilidad de su sistema político y a unas políticas claras y coherentes, ofrece precisamente la confianza que necesitan los inversionistas. Asimismo, contar con 17 acuerdos de libre comercio y 15 asociaciones estratégicas integrales aporta oportunidades y estabilidad en medio de un entorno internacional turbulento. El país se ha convertido, en cierta medida, en un ancla estratégica”.

Aprovechar la ola de relocalización de inversiones

De cara a 2026, organizaciones internacionales como el Banco Mundial (BM) y el Banco Asiático de Desarrollo (BAD) estiman que los flujos globales de IED continuarán enfrentando presiones derivadas de las altas tasas de interés, las tensiones geopolíticas y la fragmentación económica mundial.

En este contexto, la capacidad de Vietnam para atraer inversión extranjera dependerá de su adaptación a los cambios y de la continuidad de las reformas. Asimismo, el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica, la mejora de la infraestructura, la capacitación laboral y el impulso de las reformas institucionales permitirán al país aprovechar la relocalización global de inversiones y avanzar hacia un crecimiento de mayor calidad.

Paralelamente, Vietnam busca consolidar un ecosistema de inversión más orientado a captar capital selectivo, con criterios de calidad, eficiencia y capacidad de generar efectos positivos en la economía nacional. También será fundamental fortalecer los vínculos entre las empresas extranjeras y las compañías locales, a fin de integrar de manera más efectiva la IED en el desarrollo económico interno.

En este sentido, Tran Toan Thang, encargado de Asuntos Internacionales y Políticas de Integración del Instituto de Estrategia y Política Económica y Financiera del Ministerio de Finanzas, afirmó: “Las orientaciones en materia de atracción de inversiones se concentrarán en los sectores prioritarios para Vietnam, como la investigación y desarrollo (I+D), la electrónica, la inteligencia artificial (IA) y otras industrias de alta tecnología. Considero que este año representa una oportunidad propicia para traducir dichas orientaciones en mecanismos institucionales concretos que permitan captar estos flujos globales de inversión”.

Actualmente, las autoridades vietnamitas estudian la posibilidad de presentar al Buró Político una resolución específica sobre el desarrollo de la economía con inversión extranjera en la nueva etapa. Ello demuestra que el país continúa otorgando gran importancia al sector económico con inversión extranjera dentro del proceso de desarrollo socioeconómico, junto con el papel del sector privado y la economía estatal.