Los 13 temas debatidos en el III Pleno del XIV Comité Central del Partido abarcaron diversos ámbitos, pero convergieron en un objetivo común: reforzar la capacidad de liderazgo, gobernanza y acción de la organización política para impulsar el desarrollo y la defensa del país en la nueva etapa. To Lam subrayó que toda decisión debe anteponer los intereses nacionales y los derechos e intereses legítimos del pueblo, priorizando el desarrollo sostenible y la eficacia a largo plazo.
Asimismo, señaló que la reorganización institucional ha permitido configurar un aparato más ágil y eficiente, aunque advirtió que la racionalización constituye solo el punto de partida.
“El objetivo es que el Partido ejerza un liderazgo más eficaz, el Estado gobierne con mayor eficiencia, el aparato público funcione con más agilidad y el pueblo reciba mejores servicios y experimente una mejora tangible en su calidad de vida. Esta transformación debe sustentarse en una disciplina rigurosa, una estructura organizativa clara, un poder sometido a control y una rendición de cuentas efectiva. Asimismo, su éxito debe medirse por la calidad de las decisiones políticas, la eficacia de su aplicación y el grado de confianza de la población”, el líder político detalló.
Según el máximo líder de Vietnam, la descentralización debe ir acompañada de una mayor delegación de competencias y de la transferencia de recursos, personal, datos y herramientas que garanticen una ejecución eficaz y un control adecuado del poder. En este marco, las provincias deben reforzar su capacidad de planificación y coordinación, mientras que las comunas han de mantenerse próximas a la ciudadanía y asumir con eficacia las funciones del nuevo modelo de gestión. Asimismo, los cuadros deben ser evaluados por sus cualidades, capacidades, resultados, progreso y prestigio, y los máximos responsables de cada organismo deberán asumir la responsabilidad principal por su desempeño.
En cuanto a la gestión unificada del espacio de desarrollo y de los recursos nacionales, To Lam subrayó que los límites administrativos no deben condicionar la visión estratégica del desarrollo. Al respecto dijo:
“La tierra, el mar, las ciudades, la infraestructura, los recursos y los datos deben gestionarse como un sistema integrado, alineado con la estrategia nacional y las ventajas regionales. El objetivo es optimizar el uso de los recursos, crear nuevos espacios para el desarrollo y armonizar los intereses del Estado, la población y las empresas. El Gobierno debe pasar de una gestión parcelaria de la tierra a una gobernanza territorial; de una administración centrada en los procedimientos a otra orientada al desarrollo; y de un modelo basado en indemnizaciones a otro que garantice la reconstrucción de los medios de vida, con viviendas, ingresos y condiciones de vida iguales o mejores para la población. Asimismo, el mar debe gestionarse como un espacio estratégico para el desarrollo, la soberanía y la defensa nacional, en coordinación con el territorio continental, los puertos, los corredores logísticos y la cooperación internacional”.
En cuanto a la situación socioeconómica, las prioridades y tareas para la segunda mitad del año y el proyecto de renovación del modelo de desarrollo de Vietnam, To Lam instó a que este último responda a una pregunta fundamental: ¿cómo puede el país generar riqueza y fortalecer su competitividad a largo plazo?
“A largo plazo, debemos sustituir un modelo de crecimiento basado en el capital, los recursos naturales, la subcontratación y la mano de obra barata por otro sustentado en la productividad, el conocimiento, la tecnología, la innovación, los datos y el capital humano de alta cualificación, con el fin de construir una economía independiente, autosuficiente y competitiva, integrada eficazmente en la economía mundial. Asimismo, es necesario reforzar el papel del Estado como gestor y facilitador del desarrollo, potenciar el mercado en la asignación de recursos, consolidar el liderazgo de la economía estatal, convertir al sector privado en el principal motor del crecimiento y vincular la inversión extranjera con la transferencia de tecnología y el fortalecimiento de las capacidades nacionales. La ciencia, la tecnología, la innovación, la transformación digital y la inteligencia artificial deben convertirse realmente en los principales factores que impulsen la productividad, la calidad, el valor agregado y la competitividad”, dijo To Lam.
En un contexto internacional cada vez más complejo, To Lam afirmó que la seguridad no puede garantizarse únicamente desde enfoques sectoriales ni la protección ambiental limitarse a responder a los daños una vez ocurridos. Según el líder vietnamita, la estrategia de seguridad nacional debe integrar la protección y el desarrollo del país, transitando de un modelo reactivo a otro basado en la identificación, previsión y prevención temprana de los riesgos, con el objetivo de fortalecer la resiliencia frente a amenazas tradicionales y no tradicionales. Asimismo, destacó que la defensa y la seguridad nacionales deben articularse estrechamente con la política exterior y la integración internacional para ampliar el espacio de desarrollo y fortalecer la posición de Vietnam en la región y el mundo.
Finalmente, To Lam afirmó que los resultados del III Pleno del XIV Comité Central del Partido deben traducirse en un amplio consenso, decisiones acertadas y cambios tangibles, siempre anteponiendo los intereses nacionales y los derechos e intereses legítimos del pueblo, con el desarrollo y el bienestar a largo plazo como máxima prioridad.
