Estados Unidos y China empeñados en mejorar las relaciones comerciales bilaterales

(VOVWORLD) - La secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, se encuentra en una visita de cuatro días a China del 27 al 30 de agosto. Se espera que en esta ocasión se alivien los nudos de las tensiones comerciales y se promueva el diálogo bilateral para llevar los vínculos comerciales pronto a la normalidad.

Gina Raimondo es la cuarta alta funcionaria estadounidense que visita China en los últimos tres meses, después del enviado presidencial especial para el cambio climático, John Kerry, la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, y el secretario de Estado, Antony Blinken. El viaje se produce cuando Washington comienza este mes a prohibir las inversiones en sectores tecnológicos sensibles en Beijing y tiene la intención de restringir las exportaciones chinas de semiconductores a partir de octubre venidero.

Aceptar nuevos canales de comunicación

En una reunión celebrada el 28 de agosto con su homólogo chino, Wang Wentao, en Beijing, la secretaria de Comercio estadounidense afirmó que las relaciones estables entre Washington y Beijing son “extremadamente importantes”, porque el intercambio comercial bidireccional aporta hasta 700 mil millones de dólares al comercio mundial. Raimondo destacó una vez más que a pesar de distintos desacuerdos y desafíos, una cooperación económica estable beneficiará a ambos países.

Por su parte, Wang afirmó que Beijing está dispuesto a trabajar con Washington para construir un entorno político más favorable, y dijo que las relaciones económicas bilaterales no sólo son importantes para los dos países, sino también para el mundo entero.

En las conversaciones, ambas partes expresaron optimismo y acordaron establecer nuevos canales de comunicación para cuestiones económicas y comerciales entre los dos países, incluida la celebración de un foro bilateral para discutir medidas de control de exportaciones a través de las cuales se reduzcan los malentendidos sobre las políticas de seguridad nacional de cada uno. También se creó un grupo de trabajo para tratar temas comerciales. Raimondo enfatizó que Estados Unidos está invirtiendo fuertemente en infraestructura, manufactura y cadenas de suministro, señalando que estos intentos no obstaculizan el progreso económico de China.

Unas semanas previas a la visita de la secretaria de Comercio de Estados Unidos, la Casa Blanca anunció una prohibición de sus inversiones en sectores tecnológicos sensibles en China y planeó restringir pronto las exportaciones de muchos semiconductores desde el gigante asiático el próximo mes de octubre.

En sentido contrario, Beijing anunció en julio una multa de 1,5 millones de dólares contra la firma de tasación estadounidense Mintz Group, por sus presuntas actividades estadísticas ilegales. Anteriormente, la nación asiática forzó el cierre de la oficina estadounidense del Grupo Mintz en Beijing después de lanzar una campaña sorpresa de inspecciones. Los servicios de seguridad chinos también examinaron esta oficina e interrogaron a empleados de algunas consultoras estadounidenses como Capvision y Bain, alegando que vulneraron la seguridad nacional de China.

Allanando el camino para mejorar las relaciones

Las relaciones entre Estados Unidos y China han caído a su nivel más bajo en décadas, y las restricciones comerciales de Washington contra Beijing se encuentran entre los temas más polémicos en sus vínculos. De hecho, el ascenso del gigante asiático ha desafiado el dominio estadounidense en las áreas tecnológicas más avanzadas, incluida la inteligencia artificial, 5G, la ciencia de la información cuántica y los semiconductores. Desde que asumió el cargo, el presidente estadounidense Joe Biden ha perseguido una estrategia industrial para diversificar las cadenas de suministro en áreas como la energía limpia, los vehículos eléctricos y los semiconductores. Además, para reducir los riesgos y la dependencia en China, Estados Unidos ha restringido a China la exportación de chips avanzados y equipos para su fabricación. Washington también ha incluido a más de mil empresas y entidades chinas en su lista negra comercial.

En respuesta, China considera que estas medidas estadounidenses son un cerco y una represión a toda regla. En represalia, Beijing prohibió a sus empresas comprar chips de memoria del fabricante estadounidense Micron Technology. Esta medida aumentó aún más las tensiones y discrepancias entre los dos países.

Según analistas, aunque las dos potencias siempre están enredadas en controversias que van desde el comercio y la tecnología hasta la seguridad regional, ambas partes tienen clara la buena voluntad para promover la comunicación y la diplomacia, incluso cuando sus tensiones llegan a su clímax.

Eso refleja señales de mejora en las relaciones entre estas dos potencias del mundo. En este sentido, se espera que la visita a China de la Secretaria de Comercio de Estados Unidos, allane el camino para otras reuniones bilaterales entre altos líderes de ambas partes en un futuro próximo, incluida la visita del presidente chino, Xi Jinping, a Estados Unidos, prevista para los próximos tres meses.

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