Estados Unidos y Corea del Norte por salvar la cumbre bilateral

(VOVWORLD) - Tras los constantes cambios de decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la celebración de la cumbre con el líder supremo norcoreano, Kim Jong-un, los dos países volvieron a acelerar los preparativos para reencauzar definitivamente ese encuentro histórico, programado para el 12 de junio en Singapur. Pese a los diferentes puntos de vista de ambas partes al respecto, la comunidad internacional continúa esperando que la reunión siga en pie y abra una nueva página en la historia de la cooperación bidireccional.
Hace justamente una semana, el ocupante de la Casa Blanca, Donald Trump, por medio de una carta dirigida al líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, consideró que “la ira y la hostilidad” demostradas por Pyongyang hicieron inapropiado seguir adelante con dicha cita. Sin embargo, sólo 24 horas después de poner en suspenso la reunión, Trump anunció que ese evento se desarrollará según lo planeado. Así que las autoridades de las dos naciones vuelven a prepararlo.
 Estados Unidos y Corea del Norte por salvar la cumbre bilateral - ảnh 1 El presidente estadounidense, Donald Trump (i.) y el líder norcoreano, Kim Jong-un (Foto de ilustración: AFP/VNA)

Por mitigar los diferendos entre sí

Aunque el mandatario norteamericano declaró el 24 de mayo cancelar la cumbre con Kim Jong-un, Corea del Norte no le respondió con críticas, sino que aseguró su disposición de sentarse en la mesa negociadora en cualquier momento.

Dos días después, Kim Jong-un sostuvo el día 26 un encuentro con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, en la aldea fronteriza de tregua de Panmunjom en busca de garantizar la continuidad de la cumbre con Estados Unidos con el fin de la total desnuclearización y rebajar las tensiones en la península coreana. Ambos dirigentes se reunieron dos veces en el mismo mes, un hecho sin precedentes y demuestra el compromiso de las dos partes. Anteriormente, la República Popular Democrática de Corea desmanteló el polígono nuclear de Punggye-ri donde había lanzado seis pruebas de misiles balísticos.

Por parte de Estados Unidos, su ex embajador en Corea del Sur y actual embajador en Filipinas, Sung Kim, encabezó un grupo de funcionarios que acudió a Corea del Norte para ultimar los preparativos de la referida cumbre. Además, otra delegación presidida por el vicejefe del gabinete adjunto a la Casa Blanca, Joe Hagin, llegó a Singapur para trabajar con el mismo objetivo.

Cabe destacar que Washington y Pyongyang muestran muchos esfuerzos por disminuir sus diferencias en aras de abrir la puerta para ese histórico cara a cara. La opinión pública continúa perfilando expectativas en que se posibilite ese encuentro en busca del restablecimiento de la paz duradera en la península de Corea.

Determinación y esfuerzos recíprocos

Tras una serie de actividades de acercamiento diplomático para cumplir la planificación de la citada cumbre, analistas perfilaron sus expectativas en la posibilidad de reducir las diferencias entre Estados Unidos y Corea del Norte en torno a la desnuclearización.

Mientras, medios de comunicación surcoreanos informaron que las dos partes debatieron sobre una solución destinada a desnuclearizar la península coreana y mantener el régimen norcoreano. Además, especificaron que decidieron el traslado de los cohetes balísticos intercontinentales fuera de Norcorea y pudieron completar la agenda de su próxima cita.

Ninguna parte puede vaticinar lo que sucederá hasta que la reunión antes mencionada se lleve a cabo el próximo 12 de junio. No obstante, se espera la factibilidad de ese acontecimiento con señales positivas en la mejoría de las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte.

 

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