Vietnam celebra cada 17 de octubre el Día por los Pobres. El objetivo final de la erradicación de la pobreza no consiste únicamente en ayudar a la población a superar las dificultades inmediatas, sino también en sentar las bases para salir de la pobreza de manera sostenible y mitigar los riesgos de recaída. Esto queda plasmado en los Textos del XIV Congreso del Partido Comunista de Vietnam, que insiste en la construcción de un sistema de seguridad social multinivel, moderno y de cobertura universal, para garantizar que nadie se quede atrás.

Eficacia de las políticas de reducción de la pobreza

En la comuna montañosa de Song Kon, en la ciudad central de Da Nang, donde la etnia Co Tu representa más del 90% de la población, el uso eficiente de los fondos procedentes de los Programas de Objetivos Nacionales y de otras fuentes de financiación complementarias ha arrojado resultados positivos.

El presidente del Comité Popular comunal, Do Huu Tung, señaló: “Song Kon se beneficia de las políticas de tres Programas de Objetivos Nacionales, orientados a la inversión en infraestructura, el desarrollo económico y la implementación de modelos productivos. Cada año la tasa de pobreza disminuye más del 5 %, lo que demuestra la constante atención del Partido y del Estado hacia las minorías étnicas”.

Mientras tanto, en la comuna fronteriza de Giang Thanh, perteneciente a la provincia meridional de An Giang, el modelo de cultivo de arroz combinado con la cría de camarón tigre ha permitido a numerosas familias prosperar. Ejemplo de ello es el hogar de Tran Minh Phuc, residente en la aldea de Tra Pho, quien dejó saber: “En el pasado, enfrentábamos severas carencias, pero hoy la calidad de vida ha mejorado notablemente gracias a que el Estado extendió la red eléctrica, facilitando el bombeo de agua y las labores cotidianas. Los vecinos gozan de una vida tranquila y la gran mayoría ha logrado construir viviendas sólidas”.

De la misma manera, Tuyen Binh, una comuna fronteriza puramente agrícola en la provincia sureña de Tay Ninh, define la erradicación de la pobreza como una tarea prioritaria. El apoyo con los medios de vida, la vivienda y las condiciones esenciales se aplican de manera coordinada. En la aldea de Ca Rung, la mayoría de los residentes cuenta con vivienda estable.

Tran Ba Duy, subdirector del comité directivo de la aldea, expresó: “La aldea cuenta actualmente con cinco hogares en situación de pobreza, dedicados principalmente a la agricultura. Este año, el Estado financió la construcción de una vivienda para otra familia vulnerable, lo que ha generado gran satisfacción. La mayoría de los hogares ya dispone de casa propia, mientras que las autoridades locales buscan nuevas fuentes de apoyo para los dos hogares en riesgo de caer en la pobreza”.

Invertir en bienestar social es invertir en el futuro

La labor de seguridad social en Vietnam ha registrado logros de gran relevancia. Las políticas sobre mitigación de la pobreza, crédito social, vivienda, salud, educación, empleo y atención ante desastres naturales se han consolidado como un pilar fundamental para millones de familias. La tasa de pobreza multidireccional se situó en torno al 1,3 % en 2025, lo que representa una reducción de un punto porcentual con respecto a 2024. En la actualidad, más de 99 millones de personas están afiliadas al seguro médico, lo que representa el 96,9 % de la población, mientras que cerca de 2,5 millones reciben pensiones de jubilación.

Sin embargo, Vietnam cuenta con más de 17 millones de personas mayores y se proyecta que para 2036 los ciudadanos de 60 años o más superen el 20 % de la población, lo que situará al país en una fase de envejecimiento demográfico que plantea exigencias perentorias en materia de ingresos, atención médica y cuidados de larga duración. Asimismo, los desastres naturales, las epidemias, la automatización y las fluctuaciones del mercado laboral generan nuevas vulnerabilidades. Esta coyuntura requiere la adopción e implementación de políticas precisas y una mejor capacidad de previsión, respuesta y asistencia.

Durante una sesión de trabajo con el Comité del Partido en el Gobierno sobre la ejecución de las políticas de bienestar social, celebrada la tarde del pasado 25 de agosto en Hanói, el secretario general del Partido y presidente de la República, To Lam, enfatizó que el principio de “no dejar a nadie atrás” debe concretarse mediante resultados verificables, e instruyó: “Es preciso establecer expedientes de seguridad social y ventanillas únicas de atención. El Gobierno debe estructurar con celeridad la Base de Datos Nacional de Seguridad Social, interconectada con los registros de población, seguros, impuestos, empleo, salud, educación, vivienda y asistencia en caso de desastres naturales, garantizando la protección y la privacidad de los datos. Cada ciudadano debe contar con un historial de seguridad social a lo largo de su vida, mientras que cada familia debe ser evaluada de forma integral, teniendo en cuenta sus circunstancias y necesidades de asistencia. Se debe consolidar el piso de protección social y reformar las políticas de asistencia pública. Es menester revisar y unificar programas duplicados, reducir intermediarios y estandarizar los criterios centrales, dejando margen de maniobra a las autoridades locales para atender situaciones específicas. Los montos de ayuda deben ajustarse en consonancia con el nivel de vida mínimo, las fluctuaciones de precios y la capacidad presupuestaria, brindando apoyo complementario e inmediato a quienes sufran imprevistos”.

En cumplimiento de las directrices de To Lam, el Gobierno promulgó el Plan de Acción correspondiente, el cual fija una hoja de ruta con dos hitos estratégicos: para el año 2030, estructurar sustancialmente un sistema de seguridad social multinivel, inclusivo y digitalizado que garantice un piso de protección mínimo para toda la población; y para el año 2045, alcanzar los estándares de los países desarrollados de altos ingresos, con servicios de alta calidad, sostenibilidad financiera, gestión transparente y elevada capacidad de respuesta ante riesgos.

Garantizar el bienestar social no constituye una simple medida de asistencia a corto plazo, sino la base social sostenible que salvaguarda los logros en la erradicación de la pobreza, impulsando la fuerza endógena de Vietnam para hacer realidad sus metas de desarrollo y prosperidad.