Esta reforma no se limita a la reducción de niveles intermedios, sino que representa un gran avance en la forma de gobernar, al crear una administración que sitúa a la ciudadanía y al empresariado en el centro de sus servicios.
Cambio en el funcionamiento del aparato administrativo
La satisfacción de los ciudadanos es el reflejo de este resultado.
“Los empleados públicos nos dan orientaciones claras y nos atienden con respeto. Los trámites se realizan con rapidez. Y no tenemos nada de qué quejarnos en cuanto a la confirmación de los registros en los lugares de origen de los ciudadanos”, dijo una mujer.
“Anteriormente, los procedimientos eran complicados y uno tenía que ir muchas veces de una oficina a otra. Nos costaba mucho trabajo y tiempo realizar los trámites. Ahora, solo hace falta rellenar los formularios y digitalizar los datos; eso nos ayuda bastante”, expresó otro ciudadano.
La satisfacción de los ciudadanos tras un año de la racionalización del aparato gubernamental es un reflejo de la eficiencia del nuevo modelo administrativo. Numerosos trámites han sido simplificados, digitalizados e interconectados para reducir el tiempo dedicado a los procedimientos administrativos. Además, esta reforma ha contribuido a aumentar la transparencia y la responsabilidad de los organismos públicos.
Para la comunidad empresarial, y sobre todo para las empresas extranjeras, una gobernanza eficiente es sinónimo de mayores oportunidades de negocio. Al respecto, un inversor estadounidense afirmó: “Un ambiente estable, en el que se pueden tomar decisiones a largo plazo y existen pocas incertidumbres, hace que la inversión sea menos costosa y facilita las operaciones de los inversionistas. Es una mejora significativa con respecto a hace 10 años, en comparación con otros mercados asiáticos de alto crecimiento. Creo que lo que distingue a Vietnam es su estabilidad política y las continuas reformas de sus políticas en favor de los inversores”.
El efecto más importante de todos estos cambios es que la racionalización del aparato administrativo impulsa una transformación en la cultura del servicio público. Cuando el aparato se organiza de manera eficiente, cada funcionario y servidor público debe mejorar su capacidad, responsabilidad y vocación de servicio.
Nguyen Thanh Binh, subjefe del Departamento de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, afirmó: “Tras un año de reestructuración y reorganización de todo el sistema político, podemos afirmar que el nuevo aparato es más eficiente, sin niveles intermedios y con un funcionamiento fluido. Los gobiernos locales han experimentado cambios significativos, pasando de una mentalidad de gestión administrativa a otra centrada en la construcción de un gobierno proactivo y orientado al desarrollo”.
Cimientos para un gobierno digital moderno
Los resultados iniciales también muestran que la reforma administrativa está estrechamente vinculada a la transformación digital nacional, un pilar fundamental para avanzar hacia una administración digital moderna y transparente.
En la conferencia de balance del primer año de implementación del modelo de gobierno de tres niveles, celebrada el pasado 1 de julio, el secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, enfatizó que la reorganización del aparato administrativo es una política acertada y necesaria para el desarrollo nacional, pero que aún no se ha completado y requiere capacidad de adaptación frente a las dificultades prácticas. El líder añadió: “Racionalizar la estructura organizativa del sistema político es una tarea compleja que debe llevarse a cabo de forma persistente, sistemática y científica. El principio fundamental es que la nueva organización debe generar nuevas capacidades. Además, los nuevos mecanismos de descentralización y delegación deben ir acompañados de nuevas responsabilidades; los nuevos datos deben dar lugar a nuevos métodos de gobernanza; y el nuevo aparato debe estar plenamente al servicio de la ciudadanía y a las empresas”.
Los avances que se han registrado en los procedimientos tras un año de reorganización demuestran que el objetivo de construir una administración orientada al servicio de los más de 100 millones de habitantes de Vietnam está surtiendo efecto. Con un sistema que funciona sin problemas, los ciudadanos reciben mejores servicios, las empresas obtienen un apoyo más eficaz y se liberan recursos para el desarrollo. Esto sienta las bases para que Vietnam continúe avanzando hacia un sistema de gobernanza moderno, transparente y sostenible en la nueva era.
