Más allá del número de leyes y resoluciones examinadas y aprobadas, la trascendencia de este período de sesiones radica en la creciente exigencia de formular políticas de mayor calidad, viabilidad y eficacia en su implementación.

La Asamblea Nacional de la XVI Legislatura abordó un amplio volumen de trabajo, centrado en la elaboración de leyes y la adopción de decisiones sobre cuestiones importantes y urgentes para el desarrollo socioeconómico. Se examinaron 33 asuntos, incluidos 15 proyectos de leyes y 4 resoluciones; además, se dio una primera opinión sobre otros 7 borradores de ley y se adoptaron decisiones sobre otros contenidos importantes.

La aplicación de la legislación plantea problemas prácticos

Los temas tratados en el primer período extraordinario de sesiones de la Asamblea Nacional de la XVI Legislatura abarcan numerosos ámbitos, desde el desarrollo urbano, la gestión de tierras, el petróleo y el gas, la banca, la tecnología y las telecomunicaciones, hasta políticas directamente relacionadas con las empresas, los trabajadores y la ciudadanía.

El gran volumen de trabajo en un período relativamente corto supuso una gran exigencia tanto para los organismos que presentaron las propuestas como para los encargados de revisarlas, así como para los diputados de la Asamblea Nacional. Más importante aún, cada política adoptada debe abordar rigurosamente los problemas planteados, minimizar las duplicidades y crear condiciones más favorables para la producción, las actividades empresariales y la vida de la población.

El diputado Trinh Xuan An, de la delegación de la ciudad meridional de Dong Nai, destacó: “Estamos avanzando hacia un proceso en el que las políticas y su implementación deben ir de la mano. Los asuntos que debatimos en esta ocasión ciertamente se convertirán en ventajas y motores de desarrollo, garantizando las condiciones necesarias para ponerlos en práctica de inmediato y responder a las necesidades socioeconómicas, así como a las aspiraciones y necesidades de las personas y las empresas. Esto es algo que los parlamentarios esperan con gran interés”.

Este período de sesiones extraordinarias ha puesto de manifiesto cambios en el enfoque del trabajo legislativo. A partir de los debates, los diputados plantearon nuevas exigencias para el proceso de formulación de políticas.

Bui Hoai Son, miembro de la delegación parlamentaria de Hanói, señaló que el cambio más evidente se observa en el enfoque legislativo: de una concepción orientada a la gestión a otra centrada en impulsar el desarrollo; de preguntarse “cómo administrar de manera estricta” a plantearse también “qué debe hacer la ley para liberar recursos y crear condiciones para que surjan y se desarrollen nuevas iniciativas”.

El parlamentario añadió: “La carga de trabajo es enorme, pero el objetivo no es aprobar leyes para cumplir metas numéricas o completar programas, sino garantizar que cada norma resuelva realmente los problemas. En esta sesión se examinaron y aprobaron numerosos proyectos de ley y resoluciones sobre cuestiones fundamentales del país, lo que supone una gran presión para los organismos proponentes, los encargados de su revisión y los diputados de la Asamblea Nacional. Los debates centraron cada vez más en cuestiones clave: ¿la norma elimina obstáculos o genera nuevos procedimientos?, ¿la descentralización va acompañada de recursos y responsabilidades?, ¿ cómo garantiza los derechos de las personas y las empresas?, y, en definitiva, ¿es viable en la práctica? Este enfoque contribuye a que la labor legislativa sea cada vez más sustantiva y eficaz”.

Medir la calidad legislativa por la eficacia de su aplicación

Una vez concluidas las sesiones, las leyes y resoluciones aprobadas entran en una etapa crucial: su implementación. Es también el momento en que se pone a prueba de forma más clara la eficacia de la labor legislativa. El diputado Bui Hoai Son señaló: “En mi opinión, la calidad de un período de sesiones legislativas no solo se mide por el número de leyes aprobadas, sino también por los obstáculos que se eliminan, los recursos que se liberan y la mayor facilidad que encuentran las personas y las empresas cuando las leyes entran en vigor. Ese es también el espíritu de ‘preparar el camino para el desarrollo’ que la Asamblea Nacional está demostrando cada vez con mayor claridad”.

El primer período extraordinario de sesiones de la Asamblea Nacional de la XVI Legislatura completó todo el trabajo previsto, pero también puso de manifiesto la necesidad de seguir innovando con mayor determinación en la elaboración de leyes y en la organización de su aplicación, a fin de que el sistema institucional del país sea cada vez más coherente, estable y acorde con las necesidades del desarrollo. Esta constituye también la base para que las decisiones de la Asamblea Nacional se conviertan en una fuerza impulsora del desarrollo en el futuro.