En este contexto, la región de Asia-Pacífico busca redefinir sus motores de crecimiento mediante una integración más profunda, una transformación digital integral y el fortalecimiento de los compromisos con el desarrollo sostenible, con el propósito de preservar la estabilidad y promover una prosperidad compartida en los próximos años.
Los consensos alcanzados por las economías miembros del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) durante la Reunión de Ministros de Comercio de 2026, celebrada en Suzhou, China, los días 22 y 23 de mayo, reflejan que las prioridades regionales ya no se limitan al comercio tradicional, sino que se amplían hacia nuevos ámbitos estratégicos.
Fortalecer la integración económica y promover la reforma multilateral
La integración económica continúa siendo uno de los pilares fundamentales del crecimiento de Asia-Pacífico. En un escenario en el que el comercio mundial se ve afectado por el proteccionismo y la competencia geopolítica, mantener un sistema comercial abierto es considerado esencial para garantizar la estabilidad económica regional.
El ministro de Comercio de China, Wang Wentao, destacó que las economías miembros reafirmaron su compromiso con el Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico (FTAAP), así como con el impulso continuo de la integración económica regional.
“Entre las prioridades fundamentales figuran el impulso a la integración económica regional y al FTAAP, el respaldo a la Organización Mundial del Comercio (OMC), el fortalecimiento de la cooperación digital y la promoción de la economía verde. El escenario internacional atraviesa actualmente una etapa marcada por profundas transformaciones e incertidumbres, acompañadas de una creciente inestabilidad geopolítica. El avance del unilateralismo y del proteccionismo constituye un grave desafío para el orden económico y comercial internacional, con repercusiones tanto para el desarrollo mundial como para Asia-Pacífico”.
Junto con los compromisos macroeconómicos asumidos por los gobiernos, las partes coincidieron en que la integración debe traducirse en beneficios tangibles para el flujo de bienes y servicios. El ministro de Comercio e Inversión de Nueva Zelanda, Todd McClay, afirmó: “Para las economías de Asia-Pacífico, la verdadera esencia de la integración consiste en eliminar barreras, reducir aranceles y flexibilizar las restricciones no arancelarias, a fin de facilitar la circulación transfronteriza de bienes y servicios en condiciones más favorables y bajo estándares de calidad mutuamente reconocidos”.
Digitalización del comercio y aceleración del crecimiento verde
Además de los mecanismos tradicionales, la economía digital y la transición ecológica se están consolidando como dos pilares estratégicos capaces de impulsar una nueva etapa de crecimiento en la región. Diversas economías consideran que la transición hacia modelos de desarrollo con bajas emisiones abrirá nuevas oportunidades de inversión, innovación y transferencia tecnológica.
Minnie Ang, presidenta de la Asociación de Comercio de Singapur en la ciudad china de Jiangsu, señaló: “La transición ecológica concita una atención creciente. Refleja no solo el compromiso con estilos de vida más sostenibles, sino también la búsqueda de vías más viables y eficaces para alcanzar dichos objetivos”.
Según especialistas, la combinación entre transición ecológica y economía digital se está convirtiendo en una estrategia central para numerosas economías de Asia-Pacífico, especialmente en un contexto en el que los motores tradicionales de crecimiento muestran signos de desaceleración. Yuan Qian, subjefe de la Sección de Investigación sobre Comercio e Inversiones de la Academia China de Ciencias Sociales, afirmó: “En el contexto de la aceleración de una nueva revolución tecnológica y la transformación industrial, esta conferencia ha situado en el centro de la agenda la cooperación en sectores emergentes, particularmente en ámbitos como la digitalización y la transición ecológica”.
La continuidad de las políticas destinadas al comercio abierto, el fortalecimiento de la conectividad regional y la expansión de la cooperación en sectores emergentes demuestra que Asia-Pacífico avanza hacia un modelo de crecimiento sustentado en la innovación tecnológica, el desarrollo sostenible y una integración económica más profunda. Todo ello consolida a la región como uno de los principales motores del crecimiento económico mundial en los próximos años.
