Uno de los aspectos más destacados del viaje fue el amplio consenso en torno a la visión del desarrollo, el compromiso con la paz y la voluntad de fortalecer la cooperación entre Vietnam y sus socios europeos. En un contexto internacional complejo, marcado por una creciente competencia estratégica y los múltiples desafíos que afronta la economía mundial, estrechar los vínculos con socios que comparten intereses en la paz, la estabilidad y el desarrollo sostenible adquiere una importancia aún mayor.

Convertir los compromisos en beneficios concretos

En Dinamarca, la primera visita de Estado de un secretario general del Partido Comunista de Vietnam a este país nórdico abrió nuevas oportunidades para profundizar y ampliar las relaciones bilaterales. Ambas partes acordaron adoptar una Declaración Conjunta para elevar sus relaciones al nivel de Asociación Estratégica Integral, inaugurando así una nueva etapa de cooperación, especialmente en ámbitos como la ciencia y la tecnología, la transición ecológica y la transición energética, sectores en los que Dinamarca cuenta con una amplia experiencia y Vietnam tiene importantes necesidades de desarrollo.

En su discurso pronunciado en la Universidad de Copenhague, To Lam destacó: “Vietnam apuesta por un modelo de desarrollo basado en la autonomía, la autosuficiencia, la creatividad, el humanismo, la sostenibilidad y la integración. En este modelo, la ciencia y la tecnología, la innovación y la economía del conocimiento constituyen los principales motores del crecimiento, mientras que las transiciones ecológica y energética ofrecen una oportunidad para reestructurar la economía. Vietnam valora especialmente la experiencia y las enseñanzas de Dinamarca en materia de confianza social, gobernanza transparente y responsable, y estabilidad de las políticas públicas. Dadas las numerosas similitudes y complementariedades entre ambos países, Vietnam considera a Dinamarca un socio fiable y respetuoso, con el que puede compartir experiencias, aprender mutuamente y generar nuevos valores de cara al futuro”.

Durante la visita, el rey Federico X de Dinamarca concedió a To Lam la Orden del Elefante, la máxima distinción honorífica del país, reservada a miembros de la Familia Real y jefes de Estado extranjeros. Este gesto refleja tanto la consideración personal hacia To Lam como la importancia que la Familia Real danesa concede a las relaciones con Vietnam.

En el ámbito de la UE, la visita contribuyó a estrechar los vínculos entre Vietnam y el bloque comunitario y a promover la aplicación efectiva de los mecanismos de cooperación existentes. Entre las prioridades figuran el aprovechamiento de las oportunidades que ofrece el Acuerdo de Libre Comercio entre Vietnam y la UE (EVFTA), el impulso del comercio y la inversión, y la ampliación de la cooperación a nuevos ámbitos.

Durante las conversaciones y reuniones con To Lam, tanto el presidente del Consejo Europeo como la presidenta de la Comisión Europea (CE) reafirmaron que Vietnam es un socio importante de la UE en la región del Indo-Pacífico.

Roxana Minzatu, vicepresidenta ejecutiva de la CE, declaró: “El dinamismo de la economía vietnamita y sus objetivos de desarrollo industrial, junto con las capacidades de investigación y desarrollo tecnológico de la UE, ofrecen oportunidades para crear valor añadido en ámbitos como las energías limpias, los semiconductores, la inteligencia artificial, la atención sanitaria y la modernización de la producción. Esta cooperación también permitirá ampliar las cadenas de suministro locales y crear empleos de calidad, en beneficio de ambas economías. La UE mantiene su compromiso de cooperar a largo plazo con Vietnam, vinculando las inversiones con oportunidades de innovación y creación de empleo de calidad para generar beneficios mutuos”.

Además de participar en el Foro Económico Vietnam-UE, To Lam se reunió con representantes de importantes empresas y grupos empresariales europeos. Durante estos encuentros se presentaron planes y proyectos de inversión previstos en Vietnam, cuyo valor preliminar conjunto ronda los 20.000 millones de euros, equivalentes a más de 22.400 millones de dólares.

En Bélgica, la visita oficial contribuyó a elevar la confianza política, profundizar la cooperación bilateral y consolidar el papel del país como puente entre Vietnam y la UE.

En vísperas de la visita, la Cámara de Representantes de Bélgica votó a favor de ratificar el Acuerdo de Protección de Inversiones entre Vietnam y la UE (EVIPA), que establece un marco jurídico destinado a proteger las inversiones y favorecer la atracción de capital extranjero.

Ambas partes coincidieron asimismo en la necesidad de impulsar nuevos avances y promover proyectos de cooperación estratégica a gran escala en sectores en los que Bélgica cuenta con una amplia experiencia y Vietnam tiene necesidades prioritarias, como el desarrollo portuario, las cadenas logísticas inteligentes, las energías verdes, los parques ecoindustriales y la agricultura de alta tecnología adaptada al cambio climático.

Nuevas oportunidades de cooperación

La visita abrió también nuevas perspectivas de cooperación. Desde Dinamarca hasta Bélgica, y desde las relaciones bilaterales hasta el marco de cooperación entre Vietnam y la UE, los resultados alcanzados ponen de relieve la necesidad de transformar la visión compartida en acciones concretas, los compromisos en logros tangibles y el potencial de cooperación en beneficios reales para la población.

Según el ministro de Relaciones Exteriores de Vietnam, Le Hoai Trung, en los próximos años los avances de la cooperación, los consensos alcanzados y los compromisos y acuerdos suscritos durante la visita deberán traducirse en programas, proyectos y resultados concretos. El ministro enfatizó: “La organización y la ejecución de los acuerdos son también prioridades para nuestro Partido, el Estado y el Gobierno. Nuestro objetivo es transformar los resultados de las actividades diplomáticas de alto nivel en recursos concretos que contribuyan al desarrollo socioeconómico del país en esta nueva etapa”.

Con determinación política, confianza mutua y un espíritu de cooperación en beneficio de ambas partes, Vietnam y sus socios europeos cuentan con bases sólidas para escribir juntos un nuevo capítulo en las relaciones entre Asia y Europa, marcado por la paz, la prosperidad, la innovación y el desarrollo sostenible.