Hace un año, el 1 de julio de 2025, Vietnam dio un paso histórico en la reforma de su sistema político con la puesta en marcha, en todo el país, del modelo de administración de tres niveles. La reorganización de las unidades administrativas, la simplificación del aparato estatal y la descentralización de competencias reflejan la magnitud de esta reforma y la determinación del país de construir una gobernanza más moderna, transparente y eficiente.
Un año después, Vietnam ha registrado una transformación sin precedentes desde el período de Renovación (Doi Moi). Más que una reorganización administrativa, se trata de un nuevo modelo de gobernanza que sitúa a los ciudadanos y a las empresas en el centro de la gestión pública.
Las cifras respaldan la reforma
La reorganización administrativa redujo el número de provincias y ciudades de 63 a 34. Las 696 unidades administrativas de nivel distrital dejaron de operar y las unidades comunales pasaron de más de 10.000 a poco más de 3.300. Al mismo tiempo, la reestructuración del sistema político eliminó numerosos niveles intermedios, acercando la administración a la población y agilizando la toma de decisiones.
Escuchamos algunos comentarios al respecto:
“Estamos muy satisfechos. Cada vez más personas realizan trámites administrativos y los funcionarios están más cerca de la población. Esta política del Partido y del Estado ha sido muy acertada”.
“Las autoridades locales son ahora más dinámicas y apoyan mejor el desarrollo económico. La población participa con entusiasmo y mantiene un fuerte espíritu de unidad”.
En este primer año también se aprobaron cientos de normas sobre la descentralización. El Gobierno transfirió más de 1.400 competencias a las administraciones locales, lo que equivale a más del 71 % del total.
La viceprimera ministra Pham Thi Thanh Tra señaló: “Hasta la fecha, el Gobierno ha promulgado cerca de 1.300 normas jurídicas; ha simplificado alrededor del 40 % de los procedimientos administrativos y de las condiciones para hacer negocios; y solo el 27,4 % de los trámites sigue siendo gestionado por el Gobierno y los ministerios centrales, superando los objetivos establecidos”.
Estos resultados reflejan un cambio profundo en el modelo de gestión, según el que el Gobierno concentra sus funciones en la elaboración de políticas y la supervisión, mientras que las administraciones locales disponen de mayor autonomía y asumen una responsabilidad más directa sobre los resultados.
Seguir demostrando una alta determinación
Durante la Conferencia Nacional para evaluar el primer año de funcionamiento del nuevo modelo de gobernanza, celebrada el 1 de julio en Hanói, el secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, afirmó que los logros alcanzados son solo el comienzo. El proceso de reforma debe continuar con mayor determinación, un enfoque más científico y un espíritu de innovación más fuerte. En consecuencia, Vietnam continuará perfeccionando el marco institucional, fortaleciendo el sistema político, profundizando la descentralización junto con mecanismos eficaces de control del poder y formando un cuerpo de funcionarios capaz de responder a las exigencias del nuevo modelo.
El máximo dirigente subrayó: “La reforma del sistema político es una tarea compleja que exige perseverancia, rigor y una visión científica. La nueva organización debe generar nuevas capacidades, la descentralización debe ir acompañada de responsabilidades, y el nuevo modelo de gobernanza debe traducirse en mejores servicios para los ciudadanos y las empresas, así como en un desarrollo estable y sostenible del país”.
Los resultados alcanzados durante el primer año de esta reforma muestran que el nuevo aparato administrativo funciona con mayor eficacia, sin interrumpir el desarrollo de las actividades de la sociedad. En la próxima etapa, el objetivo seguirá siendo mejorar la calidad de los servicios prestados a la población y consolidar un modelo de gobernanza moderno que impulse un desarrollo rápido y sostenible de Vietnam.
