El momento en que el presidente Ho Chi Minh proclamó la Declaración de Independencia, el 2 de septiembre de 1945, dando a luz a la República Democrática de Vietnam, hoy República Socialista de Vietnam, constituye uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia nacional. Ochenta y un años después, Vietnam ha acelerado la renovación de su modelo de desarrollo. Se trata de un giro estratégico en su concepción del desarrollo: pasar de priorizar el crecimiento a transformar integralmente el modelo de desarrollo para propiciar un salto adelante en la nueva era.
Una mirada a estos 81 años desde una perspectiva histórico-política y económica permite entender que la renovación del modelo de desarrollo constituye una evolución inevitable para una nación que ha sabido superar las adversidades, perdurar y avanzar.
De la emancipación nacional a la liberación de las capacidades de desarrollo
En 1945, en la plaza Ba Dinh de Hanói, el presidente Ho Chi Minh leyó la Declaración de Independencia y respondió a la aspiración más vital del pueblo vietnamita: la independencia y la libertad.
En 1986, el VI Congreso del Partido Comunista de Vietnam (PCV) puso en marcha el proceso de Renovación (Doi Moi), marcando la transición de una economía centralmente planificada hacia una economía de mercado con orientación socialista. Fue un proceso de liberación de las fuerzas productivas. Cuatro décadas después, Vietnam ha alcanzado logros históricos: de ser un país marcado por la pobreza y la escasez, ha pasado a registrar un PIB de 514 mil millones de dólares en 2025, ocupando el puesto 32 a nivel mundial y el cuarto entre los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Con una renta nacional bruta (RNB) per cápita de 4.970 dólares en 2025, Vietnam fue clasificado recientemente por el Banco Mundial (BM) en el grupo de países de renta media alta.
Tras el XIV Congreso del Partido en enero de 2026, Vietnam inicia una nueva etapa de transformación para hacer realidad la aspiración de convertirse, en 2045, en un país desarrollado y de altos ingresos, avanzando firmemente hacia el socialismo. El país pasa así de un modelo centrado fundamentalmente en el crecimiento económico a una renovación integral de su modelo de desarrollo nacional.
Al analizar este punto de inflexión, el presidente del Consejo Teórico Central del PCV, Nguyen Xuan Thang, afirmó: “La renovación del modelo de desarrollo es una condición indispensable para que Vietnam supere las limitaciones en su concepción del modelo de desarrollo, genere nuevos motores de crecimiento y fortalezca su autonomía estratégica, su confianza y su capacidad de autosuficiencia en un mundo volátil e incierto”.
La sinergia en la construcción de nuevas fuentes de desarrollo
El XIV Congreso del PCV definió un nuevo modelo de crecimiento basado en la productividad, la calidad, la eficiencia y la competitividad, con la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital como motores para impulsar la economía de datos, digital, verde y circular.
El reciente III Pleno del Comité Central del Partido concretó esta visión con la aprobación de la Resolución n.º 19 sobre la renovación del modelo de desarrollo del país. Al respecto, el presidente del Consejo Teórico Central del PCV, Nguyen Xuan Thang, señaló: “La renovación del modelo de desarrollo de Vietnam no consiste únicamente en transformar el modelo de crecimiento económico, sino en renovar integralmente la concepción del desarrollo, los métodos de liderazgo, la gobernanza nacional, la organización de la sociedad y las formas de movilizar y asignar todos los recursos. Constituye, además, una base para avanzar en la construcción y el perfeccionamiento del modelo socialista y del camino vietnamita hacia el socialismo. Es necesario comprender profundamente que, en el nuevo modelo de desarrollo, el ser humano es, al mismo tiempo, objetivo, motor y recurso endógeno del desarrollo”.
De este modo, el crecimiento económico sigue siendo una condición necesaria, pero deja de ser la única meta. El desarrollo se concibe de forma equilibrada y coordinada, integrando las dimensiones económica, social, cultural, humana y ambiental, junto con la defensa, la seguridad y las relaciones exteriores. El economista Can Van Luc señaló: “Nos orientamos hacia un modelo de desarrollo rápido, sostenible, inclusivo y centrado en las personas. Para alcanzar ese objetivo, la ciencia y la tecnología, la transformación digital y la innovación, junto con el factor humano, constituyen los pilares más importantes. A ello se suman la renovación del modelo de gobernanza nacional y la creación de mecanismos eficaces para movilizar y asignar los recursos”.
De hecho, las decisiones adoptadas en los últimos tiempos evidencian que la renovación debe sustentarse en bases sólidas y articuladas: desde la racionalización del aparato estatal y la administración local de dos niveles, hasta la eliminación de los obstáculos institucionales, el impulso de la ciencia y la tecnología y el fortalecimiento de la cultura y el factor humano, en consonancia con las Resoluciones 66, 57 y 80. Todo ello configura gradualmente un “ecosistema nacional de desarrollo” capaz de responder a las exigencias de la nueva etapa.
Desde la declaración: “Vietnam tiene derecho a disfrutar de la libertad y la independencia”, proclamadas por el presidente Ho Chi Minh en el otoño de 1945, hasta la histórica decisión de renovar el modelo de desarrollo del país, se reafirma la voluntad de una nación que, con espíritu de autosuficiencia y resiliencia, sabe reinventarse para perdurar, avanzar y alcanzar nuevas cotas de desarrollo.
