Transitar de una “mentalidad de economía marítima” a otra vinculada al “espacio de desarrollo marítimo nacional robusto” es la orientación señalada por el secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, en una sesión de trabajo celebrada el pasado 8 de junio. La reunión se centró en el proyecto de balance del despliegue de la Resolución 36-NQ/TW del Comite Central del Partido referente a la Estrategia Nacional para el Desarrollo Sostenible de la Economía Marítima hasta 2030, con visión a 2045. Se trata de una visión renovada, de largo alcance y con un enfoque integral sobre la estrategia de desarrollo marino e insular para la próxima etapa.
Hacia un modelo moderno de gobernanza marítima nacional
El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, ha instado a la pronta elaboración de una nueva resolución para el desarrollo sostenible de la economía marítima. El objetivo es convertir el mar en un espacio estratégico para el progreso nacional, generar nuevos motores de crecimiento rápido y sostenible, y contribuir al cumplimiento de la Resolución del XIV Congreso del Partido, así como a la aspiración de que Vietnam se convierta en un país desarrollado de altos ingresos para 2045.
El máximo líder del país puntualizó: “El mar no es solo un lugar para la extracción de recursos o para el desarrollo de determinadas industrias económicas. Debe definirse como un espacio estratégico nacional de desarrollo y como un punto de convergencia de los intereses de defensa, seguridad, ciencia, tecnología e integración internacional. Por tanto, la nueva resolución no solo debe responder a cómo desarrollar las industrias económicas marítimas, sino también a una cuestión más amplia: cómo Vietnam explotará, gestionará y promoverá la totalidad del espacio marítimo para alcanzar los objetivos de desarrollo nacional en las próximas décadas”.
Según los expertos, esta perspectiva representa un enfoque integral de la estrategia marítima en la nueva era. A diferencia de la visión tradicional centrada en sectores específicos como la pesca, el petróleo, los puertos, el turismo o el transporte marítimo, este nuevo enfoque integra el mar en un sistema más amplio que vincula el crecimiento económico con la defensa, la seguridad, la ciencia, el medio ambiente, la diplomacia y el sustento de las comunidades costeras.
La mayor trascendencia de este cambio es que permitirá a Vietnam superar un desarrollo fragmentado por sectores, localidades o proyectos individuales, lo que ha derivado en la superposición de planes, una coordinación regional laxa y presiones sobre el medio marino. Esta nueva mentalidad permitirá reorganizar el espacio marítimo, costero e insular de manera eficiente y sostenible, abriendo la puerta a sectores innovadores apoyados en la ciencia, la tecnología y el crecimiento verde.
Una nación marítima fuerte en el siglo XXI
Convertirse en una “nación marítima fuerte en el siglo XXI” es el objetivo estratégico transversal de Vietnam. Esto implica contar con ciencia y tecnología marina avanzadas, recursos humanos de alta calidad, una gobernanza marítima unificada y una economía azul de crecimiento rápido y sostenible. Asimismo, conlleva una defensa y seguridad marítimas capaces de proteger firmemente la soberanía y los derechos legítimos de Vietnam.
Según los analistas, lograr estas metas requiere no solo perfeccionar las políticas, sino también potenciar la aplicación de la tecnología marina y la transformación digital en la gestión del espacio marítimo. La construcción de un sistema nacional de datos marítimos es fundamental para mejorar la gobernanza.
De la misma manera, los sectores de la “economía de mar profundo y alta mar” deberán seguir una hoja de ruta de industrialización y modernización. Por otra parte, la defensa y la seguridad marítimas deben ser modernas y capaces de controlar el espacio aéreo, la superficie del mar y el espacio submarino.
Una economía marítima vigorosa, con infraestructura moderna y actividades económicas legítimas, no solo impulsará el crecimiento de Vietnam, sino que también fortalecerá su potencial nacional al vincular de forma intrínseca el desarrollo con la protección de la soberanía y los intereses nacionales en el mar en esta nueva etapa.
