Según datos del Departamento de Importaciones y Exportaciones del Ministerio de Industria y Comercio, el valor total de las exportaciones e importaciones de Vietnam superó los 1,01 billones de dólares entre enero y octubre, lo que representa un incremento del 32,3 % respecto al mismo período de 2025.

Es la primera vez que Vietnam rebasa el umbral del billón de dólares, cuando todavía faltan dos meses para que concluya el año.

Ampliar el comercio y generar nuevos motores de crecimiento

En 2007, cuando Vietnam ingresó en la Organización Mundial del Comercio (OMC), el valor de sus intercambios comerciales apenas alcanzaba los 100.000 millones de dólares. Casi dos décadas después, esta cifra se ha multiplicado por diez. Tras pasar de los 500.000 millones de dólares en 2019 a los 900.000 millones en 2025 y superar el billón en 2026, el comercio exterior mantiene una sólida trayectoria expansiva, reflejo de la profunda integración del país en la economía mundial.

También destaca la evolución favorable de la balanza comercial. Tras registrar superávit durante dos meses consecutivos, el déficit comercial acumulado se ha reducido de más de 20.000 millones a unos 14.000 millones de dólares.

Al valorar estos resultados, el economista Tran Hoang Ngan afirmó: “Vietnam ha registrado superávit comercial durante dos meses consecutivos, en septiembre y octubre. Esto ha permitido reducir considerablemente el déficit comercial. Se trata de un resultado fruto de un esfuerzo muy importante, aunque debemos seguir trabajando para mejorar la balanza comercial. El comercio exterior de Vietnam ha alcanzado el billón de dólares, lo que sitúa al país entre las 20 economías con mayor volumen de intercambios comerciales del mundo. Este logro demuestra el potencial, la posición y el prestigio de Vietnam, así como el papel que desempeña en el comercio mundial”.

En el contexto de los objetivos de alto crecimiento económico de Vietnam, el comercio exterior sigue siendo uno de los principales motores de la economía.

Las exportaciones permiten abrir nuevos mercados, dinamizar la producción, generar empleo y atraer inversiones. Por su parte, las importaciones de maquinaria, equipos, tecnología y materias primas proporcionan los insumos necesarios para la actividad productiva, contribuyen a mejorar la capacidad de las empresas y facilitan su respuesta a las demandas del mercado.

Elevar el valor añadido y reforzar la competitividad

Sin embargo, un elevado volumen de intercambios comerciales no se traduce necesariamente en una mayor generación de valor añadido nacional. Las empresas de capital extranjero siguen concentrando una parte considerable de las operaciones de comercio exterior de Vietnam. De ahí la necesidad de fortalecer el tejido empresarial nacional y promover una participación más activa de las empresas vietnamitas en las cadenas globales de valor.

Nguyen Huu Huan, vicepresidente del órgano ejecutivo del Centro Financiero Internacional de Vietnam en Ciudad Ho Chi Minh, señaló: “Un elevado valor de las exportaciones no refleja necesariamente el grado de dominio tecnológico ni la capacidad de las empresas vietnamitas para generar valor añadido. Mientras sigamos dependiendo de las importaciones de grandes cantidades de materias primas y componentes y limitándonos a las actividades de ensamblaje, nuestra capacidad para generar valor añadido en el país seguirá siendo limitada. Por ello, las empresas nacionales deben asumir un papel más activo en la investigación, el diseño de componentes clave, la propiedad intelectual y la mejora de la eficiencia productiva”.

Para aumentar el valor añadido, los esfuerzos de las empresas por dominar la tecnología y desarrollar las industrias auxiliares deben ir acompañados de medidas coordinadas por parte del Estado.

Durante la sesión de debate de la Asamblea Nacional, celebrada el 30 de octubre, el viceprimer ministro Nguyen Van Thang destacó: “El Gobierno está centrando sus esfuerzos en seguir de cerca la evolución de la situación y los distintos escenarios, orientar a las empresas y resolver oportunamente los obstáculos que afrontan; impulsar los proyectos que reúnen las condiciones necesarias para entrar cuanto antes en funcionamiento e iniciar sus actividades productivas y comerciales; y apoyar a las empresas para que consoliden y diversifiquen sus mercados, amplíen sus pedidos e incrementen el valor añadido”.

Superar el billón de dólares constituye un hito en el proceso de integración económica internacional de Vietnam. Sin embargo, la verdadera importancia de este logro reside en transformar la expansión comercial en una mayor capacidad productiva, más valor añadido y una economía más competitiva.

El paso decisivo consiste en ir más allá del crecimiento de los intercambios comerciales, avanzar hacia el dominio de la tecnología y mejorar progresivamente la posición del país en las cadenas globales de valor. Solo así el comercio exterior podrá consolidarse como un verdadero motor del crecimiento rápido y sostenible.