El viaje de To Lam a Nueva Zelanda se produce en un momento especialmente significativo para las relaciones bilaterales. Esta es la primera vez que un máximo dirigente de Vietnam, que ejerce simultáneamente los cargos de secretario general del Partido Comunista y presidente del país, realiza una visita de Estado a Nueva Zelanda. Asimismo, se trata de la primera visita de un alto dirigente vietnamita desde que ambos países elevaron sus vínculos al nivel de Asociación Estratégica Integral, en febrero de 2025.
Una relación cada vez más profunda
A lo largo de más de medio siglo, Vietnam y Nueva Zelanda han construido una relación sólida, sustancial y cada vez más profunda. En 2025, coincidiendo con el 50.º aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas bilaterales (1975-2025), ambas naciones decidieron elevar sus vínculos a una Asociación Estratégica Integral, abriendo un horizonte de cooperación más amplio para el futuro.
La actual visita de Estado de To Lam a Nueva Zelanda busca convertir este nuevo marco de cooperación en resultados concretos, traduciendo los compromisos políticos en acciones y beneficios tangibles.
El embajador de Vietnam en ese país, Phan Minh Giang, afirmó: “La elevación de los lazos bilaterales al nivel de Asociación Estratégica Integral ha abierto una nueva etapa de cooperación entre ambos países. Lo importante ahora es cómo materializar este nuevo marco de relaciones y traducir los compromisos políticos en acciones concretas, resultados sustanciales y beneficios tangibles para los dos pueblos. Se espera que esta aporte un nuevo impulso para elevar la Asociación Estratégica Integral a un nivel acorde con el potencial y la posición de ambas naciones en la nueva era”.
Vietnam y Nueva Zelanda cuentan con condiciones favorables para lograr esta meta, dada la clara complementariedad de sus economías. Nueva Zelanda posee importantes fortalezas en agricultura de alta tecnología, educación, ciencia aplicada y desarrollo sostenible, mientras que Vietnam dispone de un amplio mercado, una fuerza laboral joven, una capacidad productiva cada vez mayor y una profunda integración en las cadenas globales de suministro.
Ambas naciones se han fijado como objetivo elevar el comercio bilateral a 3.000 millones de dólares este año. Al mismo tiempo, gracias a su dinamismo económico y a su creciente integración internacional, Vietnam ofrece numerosas oportunidades a las empresas neozelandesas. Estas ventajas complementarias fueron destacadas por el primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, durante su visita oficial a Vietnam en 2025, quien señaló: “Vietnam es una estrella emergente del Sudeste Asiático. De hecho, ha sido la economía de más rápido crecimiento de la región durante los últimos 25 años y seguirá siéndolo durante la próxima década. Esto convierte a Vietnam en uno de los mercados con mayor potencial para el crecimiento de las exportaciones de Nueva Zelanda. Cuando comerciamos con países como Vietnam, no sólo impulsamos nuestra economía nacional, sino que también creamos más empleos y mayores ingresos para los neozelandeses”.
Conectar a las personas y el conocimiento para un desarrollo sostenible
Uno de los pilares más duraderos de la relación entre ambos países es el capital humano y el conocimiento. Durante décadas, la educación ha sido uno de los principales puentes entre Vietnam y Nueva Zelanda. En esta nueva etapa, en la que Vietnam apuesta por la ciencia, la tecnología, la innovación y la formación de recursos humanos como motores del crecimiento, la cooperación en educación, investigación e intercambio de conocimientos cobra una relevancia aún mayor. En este contexto, la comunidad vietnamita en Nueva Zelanda constituye un valioso potencial, gracias a sus conocimientos, experiencia, redes internacionales y profundo entendimiento del entorno local.
Si se logra aprovechar y conectar eficazmente este potencial, podrá convertirse en un recurso capaz de contribuir de manera concreta al desarrollo de Vietnam.
La doctora Vu Anh Dao, cofundadora del Foro de Jóvenes Intelectuales Vietnam-Nueva Zelanda, señaló: “En mi opinión, el mayor recurso de la comunidad vietnamita en el extranjero no reside sólo en sus títulos o investigaciones, sino también en su experiencia, sus capacidades profesionales y sus redes internacionales. La diáspora vietnamita en Nueva Zelanda puede contribuir compartiendo conocimientos, conectando universidades y empresas, impulsando proyectos de investigación y transferencia tecnológica y acercando a Vietnam buenas prácticas internacionales”.
La visita de Estado del secretario general del Partido y presidente de Vietnam, To Lam, abre una oportunidad para profundizar la cooperación con Nueva Zelanda. Cuando la confianza política se transforme en un motor de desarrollo, los vínculos que hoy se fortalecen se traducirán en oportunidades y resultados concretos.
