En los últimos días, los campos de melón de la zona de producción agrícola de alta tecnología de la aldea de Thanh Minh, en la comuna de Tien Dien, provincia central de Ha Tinh, han registrado una gran afluencia de visitantes interesados en conocer el modelo de cultivo y comprar directamente en la finca. Entre las hileras de plantas verdes y frondosas, los melones maduros, de color amarillo y delicado aroma, se encuentran en plena temporada de cosecha. Este modelo representa una nueva orientación para el desarrollo agrícola y está ayudando a los agricultores locales a mejorar sus ingresos, al tiempo que contribuye a transformar gradualmente sus métodos de producción hacia un modelo más sostenible.

En la actualidad, numerosas familias de Tien Dien han apostado por la aplicación de avances científico-técnicos, la producción en circuito cerrado en invernaderos y la reconversión de cultivos, abriendo nuevas perspectivas para el desarrollo de la agricultura local.

Uno de los ejemplos más destacados es el modelo de cultivo de melón en invernadero de la familia de Nguyen Thi Minh Nhat, en la aldea de Thanh Minh. Con una superficie de 5.000 metros cuadrados, la explotación está dando buenos resultados. La familia realiza tres cosechas al año, con una producción de unas cuatro toneladas por cosecha y unos beneficios de entre 200 y 300 millones de dong por cosecha, equivalentes a entre 10.000 y 12.000 dólares. La agricultora dijo: “Cultivar melones es un trabajo arduo. Contamos con instalaciones adecuadas y las plantas reciben todos los cuidados necesarios. En estos momentos, los melones ya han salido al mercado. Tienen una buena presentación y son dulces, por lo que gozan de una gran aceptación entre los consumidores”.

Otro ejemplo es el de Nguyen Van Huy, quien decidió aprovechar más de 4.000 metros cuadrados de terrenos agrícolas que anteriormente tenían una baja productividad para construir ocho invernaderos destinados al cultivo de melón con orientación ecológica. Gracias a la aplicación integral de soluciones científico-técnicas, la producción media alcanza unas dos toneladas de fruta por 500 metros cuadrados. Van Huy señaló: “Este año el tiempo no ha sido estable, pero gracias al cultivo en invernadero hemos conseguido una producción bastante buena. Los frutos pesan entre 1,5 y 2 kilos y, en cuanto a la calidad, son muy dulces”.

La inversión planificada y la aplicación integral de medidas técnicas desempeñan un papel fundamental en la eficiencia del modelo. Entre ellas destaca la instalación de sistemas de riego por goteo, que permiten suministrar agua y nutrientes de manera precisa, al tiempo que reducen los costes y la necesidad de mano de obra. Asimismo, los agricultores seleccionan semillas de proveedores de prestigio y con un origen claramente identificado.

Hoang Thi Van, técnica agrícola del modelo de cultivo de melón de la comuna de Tien Dien, señaló: “Esta variedad de melón se adapta muy bien a las condiciones climáticas y al suelo de la zona y ofrece una rentabilidad económica bastante elevada. Desde la siembra hasta la cosecha transcurren unos 90 días. El proceso de germinación dura unos 15 días y, cuando las plantas alcanzan entre dos y tres hojas, las trasladamos al terreno de cultivo. Después de entre 65 y 70 días de cuidados, los frutos alcanzan el momento óptimo para la cosecha”.

El éxito de estos modelos de cultivo en invernadero no responde únicamente a la iniciativa de los agricultores. También es fruto del acompañamiento de las autoridades locales, que han impulsado la planificación, el apoyo técnico y el desarrollo de modelos de producción seguros y sostenibles.

En los últimos años, las autoridades comunales han animado a los agricultores a promover la aplicación de tecnologías avanzadas y desarrollar nuevos modelos productivos.

Kieu Dinh Cong, presidente de la Asociación de Agricultores de la comuna, afirmó: “En los últimos tiempos, esta variedad de melón ha demostrado una rentabilidad bastante elevada y una buena adaptación a las condiciones del suelo local. El modelo se está desarrollando gradualmente, generando empleo y aumentando los ingresos de los agricultores. Los beneficios superan los 100 millones de dong, unos 3.900 dólares, por cosecha. En el futuro, continuaremos apoyando a los productores para ampliar progresivamente este modelo. En particular, seguiremos creando condiciones favorables para la comercialización de los productos, la generación de empleo y la mejora de los medios de vida de los agricultores”.

El cultivo de melón en invernadero cuenta con una salida comercial relativamente estable y requiere menos mano de obra que muchos otros cultivos. Este modelo no solo ha contribuido a aumentar los ingresos de las familias, sino que también está impulsando a cada vez más agricultores a transformar sus métodos de producción y apostar por una agricultura de alta tecnología.