Hace años, los ingresos de la familia de Duong Phuc Thim, miembro de la etnia Dao de la aldea de Song-Mooc, en la comuna de Hoanh Mo, dependían de los cultivos de anís estrellado y canela, cuyos rendimientos eran muy variables. Con el deseo de mejorar sus condiciones de vida, decidió buscar nuevas oportunidades económicas aprovechando los recursos de su familia y su comunidad.

Thim rehabilitó dos casas “trinh tuong” (viviendas con paredes hechas de tierra apisonada), conservando su arquitectura autóctona y adaptándolas para alojar a los visitantes. Desde hace unos dos años, su familia gestiona este alojamiento turístico y atiende directamente a los huéspedes. Para él, esta iniciativa no solo representa una nueva fuente de ingresos, sino también un cambio de mentalidad sobre cómo prosperar sin abandonar su tierra.

“Antes dependíamos de los bosques de anís estrellado y canela, pero nuestros ingresos eran muy inestables y variaban de un año a otro. Aprendí de un amigo y decidí emprender en el ámbito del turismo comunitario. Los ingresos obtenidos en tres meses con este modelo equivalen a los de un año entero de trabajo agrícola”.

El turismo comunitario no solo genera ingresos adicionales, sino que también anima a los habitantes locales a explorar nuevas oportunidades de desarrollo. Así ocurre en la aldea de Cao Son, situada en la comuna de Hoanh Mo, donde viven 35 familias de la etnia Dao, a más de 1.000 metros sobre el nivel del mar.

Según Nong Dieu Linh, de 26 años, integrante de la etnia Tay, originaria de Binh Lieu y gerente de la Cooperativa Hoa Binh Lieu, todas las familias de la aldea tienen al menos un miembro que trabaja en los servicios de la cooperativa, desde el alojamiento y la restauración hasta el cultivo de plantas. En algunas familias participan varios miembros, que cuentan con seguro y perciben ingresos estables.

La llegada de turistas también motiva a los residentes a mejorar sus viviendas, cultivar maíz, boniatos y yuca para venderlos a los visitantes, y adquirir habilidades para trabajar en el sector servicios.

“Ahora, con el aumento del flujo de turistas, los habitantes de Cao Son tienen la oportunidad de conocer a más visitantes. Se esfuerzan juntos por mantener sus casas más limpias y cultivan maíz, boniatos y yuca para venderlos a los turistas. La mayoría de los habitantes participa en los servicios turísticos: algunos trabajan en el alojamiento, otros en la cocina y otros se dedican al cultivo. Esto genera empleo para muchos jóvenes. Al principio, algunos ni siquiera sabían qué responder a los turistas y tenían dificultades para comunicarse con ellos. Ahora han mejorado muchísimo. Es un progreso sorprendente”.

Los habitantes buscan incorporarse gradualmente a la cadena de servicios turísticos, ofrecer productos locales a los visitantes y generar valor a partir de los recursos de su propio entorno. Sin embargo, para consolidar estos modelos y mejorar su competitividad, es necesario combinar la iniciativa de la población con servicios de calidad, infraestructuras de acogida adecuadas y una mayor coordinación entre los distintos actores implicados.

Nhu Thi Ngan, directora general de la empresa Hanoi Tourism, informó: “Para recibir mejor a los turistas en Binh Lieu y otras zonas rurales, como Tien Yen y Hoanh Mo, especialmente ahora que cuentan con un paso fronterizo, es necesario invertir en alojamientos, mejorar la calidad de los servicios de restauración y reforzar la coordinación entre los organismos competentes para dotar a estas zonas de instalaciones adecuadas y garantizar un servicio de calidad. Así, los visitantes confiarán en el destino y se sentirán más motivados a descubrirlo”.

El turismo abre nuevas oportunidades económicas en las zonas montañosas de Quang Ninh. Para aprovecharlas, es fundamental que la población local, las empresas y las autoridades colaboren en el desarrollo de productos turísticos propios, la mejora de los servicios y el fortalecimiento de la cooperación local. De este modo, podrán atraer a más visitantes, generar empleo, aumentar los ingresos y preservar la identidad cultural, contribuyendo así al desarrollo sostenible de las comunidades.