En medio del ajetreo de la vida moderna, el sonido de las lanzaderas y los telares sigue resonando en la aldea de My Nghiep, de la comuna de Ninh Phuoc, provincia central de Khanh Hoa. Allí, las mujeres de la etnia Cham mantienen viva la tradición del tejido artesanal y crean coloridos productos de brocado, para preservar los valores culturales de su comunidad y satisfacer las demandas del mercado, contribuyendo al desarrollo del turismo y a la mejora de los ingresos de la población local.
A unos 12 kilómetros del centro de Phan Rang-Thap Cham, la aldea de My Nghiep se encuentra apaciblemente junto al río Dinh. Durante generaciones, la comunidad minoritaria Cham de esta zona, ubicada en la antigua provincia de Ninh Thuan, ha conservado y transmitido el oficio del tejido tradicional.
Uno de los principales atractivos de My Nghiep es la preservación de las técnicas artesanales tradicionales. Cada día, los habitantes locales trabajan con telares de madera y mantienen el característico movimiento de las lanzaderas. Trajes, pañuelos, cinturones, artículos de uso cotidiano y objetos destinados a ceremonias religiosas, festividades y bodas son elaborados por las hábiles manos de los artesanos locales.
Luu Thi Em, miembro de la Cooperativa de Tejido de Brocado Cham de My Nghiep, explicó que antiguamente sus productos de brocado se caracterizaban principalmente por los colores negro y blanco. Hoy incorporan una mayor variedad cromática y diseños más diversos. La artesana dejó saber: “Este pañuelo lo utilizan las personas mayores o las familias cuyos hijos acaban de casarse. Esta pieza se teje en dos tiras y requiere cuatro días de trabajo. Tejemos todos los días, excepto cuando tenemos algún asunto familiar. Actualmente, los propios miembros de la comunidad Cham hacen pocos pedidos; son principalmente los turistas quienes compran estos productos”.
Los tejidos de My Nghiep incorporan motivos antiguos de gran valor cultural, como representaciones de divinidades, Shiva y el dragón celestial. La etnia Cham también conserva cerca de 30 motivos tradicionales, entre ellos rombos, enredaderas, flores de ochna y flores de cuatro pétalos. Estos elementos se transforman en delicados diseños geométricos de líneas suaves y armoniosas.
Lam Thi Minh, miembro de la Cooperativa de Tejido de Brocado Cham de My Nghiep, señaló que, además de reproducir los motivos más conocidos, los artesanos buscan recuperar antiguos diseños que corren el riesgo de desaparecer.
“Algunos artesanos han investigado y recuperado antiguos motivos que habían caído en el olvido. Son diseños muy valiosos que se utilizan para elaborar cinturones. La mayoría de las personas que todavía saben hacerlos son artesanos de edad avanzada, por lo que quedan muy pocos que dominen estas técnicas”, añadió Minh.
La Cooperativa de Tejido de Brocado Cham de My Nghiep cuenta con 70 miembros vinculados a la producción artesanal tradicional. En toda la aldea, alrededor de 400 hogares mantienen actualmente el oficio del tejido.
Phu Van Ngoi, director de la misma Cooperativa, señaló: “Recientemente, participamos en la VI Jornada Cultural Cham. Seleccionamos a algunos artesanos destacados para presentar todo el proceso de elaboración de un producto, desde el tejido hasta su acabado. Aprovechamos esta ocasión para dar a conocer a los visitantes el oficio tradicional del tejido de los Cham de Khanh Hoa”.
Para preservar y desarrollar el oficio en el futuro, los habitantes de My Nghiep siguen renovando los diseños y adaptándolos a las preferencias del mercado. Al mismo tiempo, las autoridades locales impulsan la cooperación entre la aldea y empresas nacionales e internacionales del sector textil, con el objetivo de aumentar el valor de los productos de brocado de los Cham en el mercado.
