El sonido constante del cincel y el martillo resuena cada día en el hogar del matrimonio formado por Dinh Van Can y Dang Thi My Tram, en la aldea de Bau Truc. Bajo el alero de la casa, su única hija, Kinh Thi Mong Ngung, continúa la tradición familiar. Sin recurrir a maquinaria, únicamente con herramientas manuales, es capaz de dar forma a delicadas piezas artesanales en poco tiempo. El sonido del cincelado de la plata se ha convertido en una parte inseparable de la vida cotidiana de la familia.
“Cuando empecé a aprender el oficio, no lograba hacerlo bien. Con el tiempo, comprendí que este trabajo exige paciencia, perseverancia y dedicación. La parte más difícil es grabar el borde de las bandejas para el betel. Mi madre domina todas las etapas del proceso, mientras que mi padre se encarga principalmente del ensamblaje y del acabado de las piezas. Nuestra esperanza es que las futuras generaciones continúen aprendiendo este oficio; de lo contrario, podría desaparecer”, expresó.
Antes, los productos se elaboraban íntegramente con plata pura. Sin embargo, debido al constante aumento del precio de este metal, muchas piezas han comenzado a fabricarse en aluminio o cobre para adaptarse a las posibilidades económicas de los clientes. A pesar de ello, los artesanos mantienen intactos los motivos decorativos tradicionales y los valores culturales autóctonos reflejados en cada pieza.
Según los maestros artesanos, la etapa más compleja del proceso es el grabado. El artesano debe trabajar con absoluta concentración y precisión para plasmar motivos como dragones, fénix, flores estilizadas y otros símbolos característicos de la cultura cham. Entre los objetos más elaborados destacan las bandejas, las cajas para guardar betel, las escupideras ceremoniales y las grandes fuentes utilizadas en festividades como Kate y Ramuwan, así como en ceremonias de inicio de año, bodas y compromisos matrimoniales.
A pesar de haber superado los 70 años de edad, Dinh Van Can y Dang Thi My Tram continúan dedicando cada jornada a su oficio. Dang Thi My Tram recordó: “Mi padre fue quien practicó primero este oficio y luego me lo enseñó. Más tarde se lo transmití a mi esposo. Desde entonces hemos continuado trabajando juntos. Nuestros productos se venden no solo en Khanh Hoa, sino también en otras provincias. Gracias a este oficio pudimos criar y educar a nuestros nueve hijos, que hoy ya son adultos”.
La calidad artística y el prestigio acumulado durante décadas han hecho que las piezas elaboradas por esta familia sean apreciadas no solo en Khanh Hoa, sino también en otras provincias como Lam Dong, Dong Nai, Tay Ninh y Ciudad Ho Chi Minh.
Según Ba Minh Truyen, funcionario del Museo de Khanh Hoa, el oficio tradicional del grabado en plata de los cham, que en otro tiempo gozó de gran reconocimiento, ha desaparecido casi por completo y actualmente solo se conserva en esta familia de Bau Truc.
“Para los cham, los objetos grabados en plata poseen un profundo valor espiritual. Las bandejas y los recipientes para el betel, los incensarios y otros utensilios ceremoniales se utilizan únicamente en ocasiones solemnes para presentar ofrendas a los antepasados. Estos objetos reflejan el respeto hacia los dioses, los ancestros y las tradiciones familiares”, manifestó.
La comuna de Ninh Phuoc alberga dos reconocidas aldeas artesanales tradicionales: la cerámica de Bau Truc y el tejido de brocados de My Nghiep. A ellas se suma el oficio del grabado en plata, una expresión cultural igualmente valiosa. Actualmente, las autoridades locales impulsan iniciativas para preservar esta actividad e incorporarla, junto con la cerámica de Bau Truc y los tejidos de My Nghiep, a los programas de turismo comunitario.
Dang Chi Quyet, secretario de la célula del Partido Comunista en la aldea de Bau Truc, expresó: “Esperamos que las autoridades presten mayor atención a las políticas de formación profesional y apoyen los trámites para reconocer al matrimonio formado por Dinh Van Can y Dang Thi My Tram como Artesanos Destacados. Esto serviría de estímulo para que continúen transmitiendo este valioso oficio a las nuevas generaciones”.
El grabado en plata de Bau Truc constituye una artesanía ancestral y singular que ha logrado sobrevivir gracias a la perseverancia de quienes la practican. Más que una actividad económica, representa un elemento esencial para preservar la identidad cultural y la vida espiritual del pueblo cham.
