Según los registros históricos, la aldea de Tuong Binh Hiep surgió en el siglo XVIII. Para elaborar una pieza de laca tradicional, los artesanos locales deben trabajar entre tres y seis meses y el proceso comprende 25 etapas. La calidad y singularidad de los productos residen tanto en sus técnicas decorativas como en las fórmulas empleadas para preparar la laca, que combinan la resina del árbol de cera con materiales procedentes de Phu Tho, en el norte de Vietnam, y de Nam Vang, en Camboya. Esta combinación aporta a las obras una gran resistencia, un brillo intenso y una notable profundidad visual.
Sobre soportes de madera cuidadosamente preparados, los artesanos incorporan materiales como oro, plata, nácar, conchas y cáscaras de huevo. Asimismo, recurren a técnicas como el esgrafiado y la pintura en relieve o en profundidad para crear piezas de gran refinamiento artístico.
El reconocido artesano Le Ba Linh, conocido como Tu Bon, señaló: “Vender productos de alta gama a clientes con un elevado poder adquisitivo resulta nada fácil. Una obra puede parecernos preciosa, pero no necesariamente se ajusta a sus gustos ni a la decoración de sus hogares. Por ello, queremos impulsar la aplicación de la laca en productos como objetos decorativos, regalos y envases de alta gama para café, nidos comestibles de salangana y pasteles de la Fiesta del Medio Otoño”.
Tuong Binh Hiep es uno de los pocos pueblos artesanales que conservan las tres modalidades tradicionales de la laca: la decorativa, presente en obras como cuadros y biombos; la aplicada a objetos de uso doméstico; y la pintura artística sobre laca. Sus productos se exportan a numerosos países y gozan de una buena acogida en los mercados internacionales.
Con el objetivo de preservar este patrimonio, el artesano Truong Quang Tinh ha financiado íntegramente, con recursos propios, la creación de un centro privado dedicado a su conservación, construido en terrenos de su familia.
“He recopilado y conservado prácticamente toda la documentación y los objetos relacionados con el arte de la laca de Saigón y Binh Duong. Crear un espacio dedicado a preservar este patrimonio y ayudar a las nuevas generaciones a comprender su verdadero valor es mi mayor satisfacción. Darlo a conocer entre los jóvenes permite inspirarlos, generar nuevas tendencias y estimular la demanda, un factor esencial para preservar y desarrollar este oficio tradicional”.
Este centro no solo exhibe cientos de piezas, sino que también cuenta con un taller de producción donde los visitantes pueden participar en actividades prácticas y los jóvenes reciben clases gratuitas.
Luu Phuong Mai, visitante procedente de Hanói, expresó: “Es la primera vez que contemplo en persona obras que hasta ahora solo conocía por referencias, desde los bocetos de Duy Liem hasta la trayectoria de Thanh Le, pionera en la innovación del marketing. Contemplar las piezas originales y escuchar las explicaciones me ha impresionado mucho”.
El pueblo artesanal vivió dos etapas de esplendor. La primera, entre 1945 y 1975, estuvo marcada por la creación del taller Thanh Le, que reunió a destacados artesanos y logró exportar sus productos a Europa. Las piezas de laca de Tuong Binh Hiep de aquella época destacaban por su durabilidad y resistencia a los climas fríos y secos.
La segunda etapa de auge se produjo en las décadas de 1980 y 1990, con la creación de una cooperativa de laca que proporcionó empleo e ingresos a más de 700 familias. Sin embargo, tras décadas de prosperidad, este oficio tradicional entró en declive. De los más de 700 hogares que se dedicaban a la laca en su apogeo, cuando cerca del 90 % de la población local trabajaba en esta actividad, hoy solo quedan unas pocas decenas de talleres.
En 2020, las autoridades locales aprobaron el Proyecto de conservación y desarrollo de la artesanía de la laca de Tuong Binh Hiep vinculado al turismo. Al respecto, Duong Thai Khanh, vicepresidente del Comité Popular del barrio de Chanh Hiep, afirmó: “La mayor preocupación de los artesanos no es solo ganarse la vida, sino también ver cómo se pierde la esencia de sus obras y cómo cada vez hay menos personas dispuestas a continuar la tradición. No se trata de un problema que afecte únicamente a cada taller o familia, sino de un desafío que requiere la colaboración de las autoridades locales y los artesanos para preservar este oficio y garantizar su continuidad”.
Pese a los cambios históricos y las dificultades económicas, la artesanía de la laca de Tuong Binh Hiep sigue siendo una expresión de la identidad cultural vietnamita. En medio del dinamismo de Ciudad Ho Chi Minh, sus artesanos continúan aplicando capa tras capa de laca y manteniendo viva una tradición que conecta el pasado con el presente.
