Marruecos salió con confianza y desplegó un juego rápido e intenso que incomodó a Brasil desde los primeros minutos, hasta adelantarse en el marcador en el minuto 17. La selección brasileña reaccionó con una mayor presión ofensiva y encontró el empate en el minuto 30, pero no consiguió darle la vuelta al marcador pese a generar varias ocasiones claras durante el resto del encuentro.

Por su parte, el guardameta marroquí Bounou realizó varias intervenciones decisivas, mientras que el brasileño Alisson respondió con una parada clave en el último minuto ante un disparo lejano de Neil El Aynaoui.

El empate dejó un sabor amargo en Brasil en su estreno mundialista, mientras que Marruecos confirmó que sigue siendo un rival de gran entidad tras su destacada actuación en el Mundial de 2022.