(VOVWORLD) - Queridos oyentes, con motivo del Día Internacional del Trabajo, este primero de mayo, en nuestro programa musical de la semana, les invitamos a disfrutar de una selección de magníficas composiciones que rinden homenaje a la nobleza y belleza del espíritu laborioso del pueblo vietnamita
Foto: ldld.gov.vn
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A lo largo de la historia musical del país, han surgido numerosas piezas que exaltan la figura del trabajador, ese ser incansable cuyo esfuerzo y entusiasmo han inspirado creaciones que impulsan el desarrollo nacional tanto en tiempos de guerra como de paz. Entre ellas destaca, sin lugar a dudas, Luces de las estrellas en la noche, obra del recordado compositor Phan Huynh Dieu, que se ha convertido en una de las favoritas del público.
Esta canción fue compuesta en 1962, nacida de una escena que el artista contempló una noche de verano. Desde su modesta habitación en lo alto de un edificio, divisó, bajo la luz de una obra en construcción cercana al dormitorio de Kim Lien, en Hanói, el ir y venir de los obreros. Aquella imagen lo conmovió profundamente.
El autor de la canción Luces de las estrellas en la noche, Phan Huynh Dieu. (Foto: PLO) |
El músico relató en una ocasión que esta creación surgió durante la etapa de construcción del socialismo en el Norte, tras el restablecimiento de la paz. Puede decirse que, en las décadas de 1960 y 1970, se convirtió en una suerte de oda romántica dedicada a quienes edificaron el país.
La imagen del trabajador, lleno de confianza y amor por la vida, también se retrata de forma vibrante en Canción de construcción, del desaparecido Hoang Van, escrita tras la liberación del Sur y la reunificación nacional en 1975.
Desde sus melodías alegres y letras cargadas de entusiasmo, “Querido amigo, ¿has oído la alegría de quienes se mudan a la nueva casa que acabamos de construir...”, hasta el clímax emocional que proclama: “Queridos amigos, crean, amen y canten con nosotros, los constructores creen en el amor por una nueva vida”, esta obra enaltece la resiliencia del pueblo vietnamita.
Por ello, las composiciones de Hoang Van son tan apreciadas: no solo hablan del esfuerzo, sino también del profundo sentido humano de los trabajadores y de su día a día.
Soy minero fue escrita en 1964, inspirada por las vivencias de Hoang Van en Quang Ninh, donde fue testigo directo de las difíciles condiciones en que vivían los mineros.
Con el paso del tiempo, esta obra se convirtió en un símbolo perdurable dentro del repertorio musical dedicado al mundo del trabajo, especialmente al de las minas.
El músico Hoang Van. |
Los entusiastas obreros que laboraban en las obras también son protagonistas de El canal que excavamos, del compositor Pham Tuyen. En 1977, durante una visita a Ben Tre, presenció el movimiento colectivo para mejorar el riego agrícola en el delta del Mekong. Inspirado por el poema El canal que creamos, publicado en el diario Sài Gòn Giải Phóng (Saigón Liberación), compuso esta obra homónima.
Junto al poeta Bui Van Dung, Pham Tuyen dio vida a una canción de sonoridades sureñas que exalta la pasión por el trabajo.
Puede afirmarse que estas composiciones han contribuido a fomentar el entusiasmo por la labor creadora, reflejando la inventiva de los trabajadores vietnamitas. A día de hoy, siguen resonando con fuerza, convertidas en auténticos “himnos” del pueblo.
Aquí concluye el programa musical de esta semana. Muchas gracias por su compañía. Hasta la próxima.