Esta es la primera vez en la historia que el acto de investidura presidencial de Colombia se celebra fuera de Bogotá. Más de 11.000 efectivos de las Fuerzas Armadas fueron desplegados para garantizar la seguridad del acto, ante el temor de posibles ataques con explosivos por parte de grupos armados.
El abogado De La Espriella, de 48 años, se convirtió en el nuevo referente de la derecha colombiana tras derrotar al candidato de izquierda Iván Cepeda, respaldado por el presidente saliente Gustavo Petro, en la segunda vuelta de las elecciones celebrada el 21 de junio. Su victoria sitúa a Colombia en la lista de países latinoamericanos que en los últimos años han optado por líderes de orientación conservadora.
El nuevo presidente colombiano se ha comprometido a aplicar una política de mano dura contra la delincuencia, el narcotráfico y los grupos armados ilegales, así como a reforzar las Fuerzas Armadas y construir superprisiones. Asimismo, De La Espriella prevé reducir los impuestos, recortar hasta en un 40 % el tamaño de la administración pública y reactivar los sectores minero y energético mediante la renegociación de contratos de exploración y explotación de hidrocarburos.
No obstante, el nuevo mandatario deberá hacer frente a numerosos desafíos para impulsar sus reformas económicas y sociales en la cuarta mayor economía de América Latina, especialmente a la hora de alcanzar acuerdos y construir alianzas en un Congreso fragmentado, donde la izquierda sigue siendo la principal fuerza política.
