Estas sumas se distribuirán a fondos de intervención de emergencia y grupos de rescate para brindar tratamientos médicos a los animales heridos, controlar las actividades de caza, mapear las áreas afectadas por incendios forestales y establecer zonas de protección de vida silvestre.
Además de superar las consecuencias humanas y de propiedad, la restauración de los ecosistemas de vida silvestre y el medio ambiente es una de las principales prioridades del país oceánico después de la catástrofe.
Se calcula que la recuperación costará casi mil 700 millones de dólares.
