La ciudad de Belfast, Irlanda del Norte (Foto: AFP/VNA)
Barnier dijo que el cumplimiento del convenio comprende impedir la construcción de una frontera visible entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte, una de las cuatro naciones constitutivas británicas. Añadió que Londres continuará su rol importante en garantizar su despliegue mientras que la UE está dispuesta a ofrecer recursos financieros y técnicos para resolver los posibles problemas.

El Acuerdo de Viernes Santo suscrito en 1986 habla sobre una línea divisoria invisible sin puesto de control entre dichos territorios. Sin embargo, después de la separación británica del bloque continental, una frontera visible será construida.