Ambos eligieron sus tradicionales bastiones políticos para sus primeros actos. En Sao Paulo, Lula, de 80 años y aspirante a un cuarto mandato, se dirigió a unos 40.000 simpatizantes y prometió reforzar las políticas de educación, empleo e industrialización, además de impulsar la igualdad de género.
En Río de Janeiro, el senador Flávio Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, lanzó su campaña ante unos 9.000 seguidores. El candidato prometió combatir la corrupción, la violencia y la delincuencia, así como hacer frente al aumento de los precios de los alimentos y de la deuda pública.
Los comicios brasileños se celebrarán el próximo 4 de octubre. Según una reciente encuesta de Quaest, Lula obtiene el 43 % de intención de voto, frente al 40 % de Flávio Bolsonaro, lo que anticipa una contienda muy reñida.
